Hola, vida, hoy sin querer escuché al despertar al corazón tratando de explicar con palabras, lo que siente y cuán grande es lo que a diario vive al ver cerca a la que embochincha su ritmo y lo enloquece, la que corta su respiración con solo saber que vendrá y estará cerca, la que llena el ambiente de luz y color, de siempre jamás, de aquí y de allá, de lo humano y lo divino...
Ah!! No te he dicho que el interlocutor era el alma mía, la que, por supuesto, no entendía su desesperada exposición…Sin embargo muy atenta y muy callada se limitaba a esperar turno para hablar y contar también lo que hace tiempo le socava las bases fundacionales, hacía memoria mientras escuchaba que desde hace ya mucho tiempo no duerme sólo pensando cuándo será el día en que pueda entregarse ciegamente al sueño al lado del ser que le da la más grande paz interior...pero esperar turno se torna cuesta arriba…
Este corazón habla y no deja hablar, parece desesperado y angustiado por ser escuchado...pensar que al terminar entraré en franco monólogo con él, no escucha razón, no tiene pausa ni silencio...así pasan las horas y yo espero ansioso mi turno al habla...
Será que...puedo??