Recados, libran las miradas silenciosas.
Cuerpo ajado revela extenuación,
flama ardiente ataca perversamente
el fiel amigo es lanzado a un rincón...
Marcas sus pasos el errante viajero,
Su parsimoniosa marcha muestra revelación.
Desde lo lejos fulgura su alma, mira el reposo, aprecia la tristeza,
percibe el vacío y la desolación.
Con mucha calma se aproxima el viajero, en la cercanía,
se mira y se espanta, es esa la vida que vibra y que canta,
la misma vida que desaprueba y rechaza.
No le queda de otra al errante viajero,
mirarse incómodo en ojos que hablan,
una mirada que versa su angustia,
una mirada que lacera el alma.
Contenido original. La foto es de mi propiedad @belkisa758, tomada desde mi teléfono Samsung J8, en Caracas Venezuela