El punto a tocar hoy se trata de un tema que genera bastante controversia por todos los sentimientos encontrados al hablar de ello, se trata de la humanización de nuestras mascotas. Al principio de los tiempos fueron usados por nuestros antepasados en el periodo neolítico para la caza y protección en un entorno hostil pero en el periodo actual hemos moldeado a nuestras mascotas para nuestro placer y compañía exceptuando a unas minorías que aún las usan para lo antes mencionado.
La idea de un animal como un algo útil y no como un ser está bastante arraigada en la sociedad de hoy en día, así mismo las mascotas son un reemplazo barato y controlables de compañía humana, no está mal que la mascota supla ciertas carencias afectivas en una relación equilibrada, lo realmente delicado es cuando sometemos a las mascotas a vivir como humanos y por pleno egoísmo las exponemos a niveles de estrés que podrían ser considerado como maltrato animal; Ejemplo llevarlos en carritos para bebés, cargarlos como si fueran niños, vestirlos, colocarle pañales por puro placer, pintarles las uñas, teñirles el pelaje, entre otras muchas cosas.
Desde éste punto nacen lo que llamamos perrhijos, gathijos y demás, todo eso sólo para llenar roles en nuestra vida como hijos y vivir la experiencia de ser un padre sin realmente serlo estar en la posición de poder casi tiránica donde es mi voluntad contra tu derecho natural o también como reguladores de vínculos disfuncionales de relaciones interpersonales. De manera que nos hemos acostumbrado a disponer de los animales como si de objetos ilimitados se tratasen y donde su única utilidad es la de servirnos en todas esas cuestiones que pensamos oportunas por muy superficiales, egoístas y falta de sentido nos parezcan, así el maltrato y el abandono de animales domésticos, la producción en masa de animales moldeados a nuestro placer son llevadas cada día más lejos. El caso de los Pug Carlino, que son una raza manipulada hasta el punto donde su sufrimiento es en base a su peculiar morfología y a la gran cantidad de problemas genéticos con el fin de ser una compañía agradable y tierna sin tomar en cuenta lo anteriormente mencionado. Esas situaciones llevan a un amor malentendido, pues el animal tiene derecho a ser eso, un animal y no debemos actuar de manera egoísta despojándoles de su naturaleza.
Ahora las consecuencias de este acto de humanizar a nuestras mascotas son:
Para culminar, si tienes una mascota debes entender y abrazar sus diferencias recordar que no son seres humanos con eso no digo que no tengan dignidad y que no merezcan un respeto simplemente disfruta la belleza natural de tu mascota.
Fotografías