Dios nos asegura que tenemos su protección y bendición si habitamos y estamos en forma permanente en su presencia.
Se debe tener en cuenta que el termino habitar implica estar, permanecer continuamente en comunión con cristo.
Por ejemplo, cuando se dice que un individuo tiene su casa ubicada en un lugar determinado, se entiende que la mayoría del tiempo esta es esa dirección y siempre lo encontraremos allí; esa es la enseñanza de este versículo.
SALMOS 91:1 El que habita al abrigo del Altísimo, Morará bajo la sombra del Omnipotente.