Dios es un padre misericordioso, amoroso y amante, que está atento al clamor de sus criaturas.
Él sabe que sin su ayuda el hombre está perdido, por eso es necesario que en cualquier adversidad clamar a Él, ya que como se ha dicho siempre está presto a socorrernos porque es un hecho muy cierto que Dios oye a sus criaturas que le clama.