De ésta manera se hizo célebre tan acertada frase del personaje de ficción, Morticia Addams.
Comúnmente relacionamos el caos con la crisis, la anarquía, el desorden, el desconcierto. Consideramos de hecho que es una situación estresante y que conlleva ciertas consecuencias negativas a nuestras vidas. Sin embargo, lo único constante en nuestro camino es el cambio, y éste puede ser generador de una variedad de resultados con sus respectivos efectos a nivel social, emocional, psicológico, etc, poniendo de manifiesto la relatividad que siempre existe en cada acontecimiento, según las circunstancias del mismo y la individualidad de cada ser.
En algún lugar una mujer está celebrando la hermosa noticia de que será madre y en otro sitio habrá otra sintiendo que se le abrió el mundo a sus pies al recibir los mismos resultados.
En algún lugar alguien se ve en la obligación de mudarse en medio de la conmoción a otra ciudad para luego descubrir una mejora sustancial en su nueva forma de vida.
En algún sitio una persona está renunciando a su puesto de trabajo por insatisfacción con el mismo y en ese mismo sitio, al día siguiente, estará una persona agradeciéndole a la vida por haber encontrado el empleo de sus sueños.
Lo que para unos es bendición para otros es desgracia. Lo que para algunos es orden, para otro es caos.
Recientemente asistí a un museo en donde exhibían la obra que comparto en éste post. Hoy que he visto las fotografías, he reflexionado sobre el tema. Considero que es necesario tomar en cuenta el enfoque. La inclinación y la naturaleza egocéntrica de la persona en cuestión que experimenta el caos y su imperiosa necesidad de suponer en todo aquello que no llega a comprender, por lo que lo impredecible lo convierte en crisis. Es decir, existe una realidad y todo lo que se deriva de la misma son las diversas interpretaciones que se producen de ella.
Hay incluso quien afirma que el caos no existe, pues todo está en perfecto orden según lo que cada uno, como individuo, necesita para su perfecta evolución como ser humano.
La predisposición del ser humano a ordenarlo todo termina chocando con la impredecible realidad. Muchos son los científicos que ya han desistido de la ilusión del orden y a su vez dedicarse al estudio del caos, que reconoce, admite y acepta la vida tal y como es, una total e imprevisible mutabilidad.
Entonces amigo steemians, ¿Existe o no existe el caos? ¡Me encantará leer sus opiniones!
Notas:
Redacción y fotografías propias.
Dispositivo usado: Samsung Mini S4
Obra: Orden y caos, Autor: Jesús Soto
Cubo de Nylon, 1984
Ensamblaje con nylon, acrílico, pintura acrovinílica plomada y madera.
¡Gracias por tu tiempo!