"¿Crees en la reencarnación, Liliam?".
Josephine me insto a venir de Vacaciones, y estando aquí siento que el lugar me atrae de forma magnética, como si hubiera venido antes. Por la noche me despierto inquieta, escucho sollozos que no logro identificar, y camino sin rumbo...saliendo desandando de la casa empedrada.
¿A donde voy?, mis pies saben el camino, estoy sonámbula, ¿Es esto un sueño?. Una voz lejana me dice "Xinan", y aunque no la reconozco, suena acogedora.
La sigo atraída y llegó al centro del volcán, el cual empieza a ser cada vez más caliente, al punto en que el suelo es ardiente bajo mis pies...sin embargo no me quema. Un hombre yace dormido, desnudo. Josephine, mi amiga, está a su lado.
"Eres la única que puede despertarlo, Xinan" sin embargo, no me llamo Xinan, y aunque no entiendo esto, mi corazón arde y se acelera...antes de reaccionar ya lo estoy besándo, y sus ojos se abren mirando los míos, entonces lo recuerdo todo, ya el no es un sacerdote, y ya no soy una Diosa...milenios después. Otra oportunidad.
"Felicidades Xinan, pudiste despertar al gran Coloso. Pero, tengo mis propios planes, sin ti." Y al despertar el apocalipsis ha iniciado.