La quinta Farelo, entre Daimiel y Malagón, actualmente en estado de ruina, es un ejemplo de casa de quintería, un tipo de construcción popular manchega. En estos caseríos cohabitaban temporalmente gañanes y jornaleros durante los días que duraba una cosecha, para no tener que regresar al pueblo. Dentro se guardaban carros, tractores y remolques, así como los animales, en las distintas cuadras. Eran características de este tipo de edificaciones las "torrecillas", como esa que destaca en el cuadro, que solían servir como pajares o palomares.