Esta acuarela de estilo tan clasicote corresponde a los jardines del patio del palacio episcopal de Málaga. Aproveché la oportunidad que tuve de poder pasar unos días alojado en el propio palacio, para hacer algunos cuadros. Lo que hago siempre, vamos. Los jardines, el edificio, son preciosos y están al lado de la catedral. A cambio, eso sí, hay que acostumbrarse a las campanas de la torre: las del reloj, que suenan cada cuarto de hora, y las litúrgicas, cuando toca alguna misa o celebración.