Bueno, pues cambio de tercio después de tanto paisaje y os llevo de la mano al interior de una de mis fantasías. Permito que mi mente vague por los confines de la creatividad, y jugueteo sobre el papel con pinceladas de líneas sinuosas hasta formar una amalgama de formas zoomórficas que se entrelazan en un baile ondulante entre sienas, malvas, violetas y magentas.