Pocos viajeros se aventuran por el viejo camino que conduce a la Llanura del Miedo. Pero, aquellos que lo hacen tienen la posibilidad de contemplar una de las grandes maravillas de la naturaleza. Se trata de las denominadas "Chimeneas Blancas" del Brezal Roto, el lugar de cría en el que los dragones esmeralda depositan sus huevos. Aunque hay que ser extremadamente precavido: están constantemente vigilados por varios guardianes que no dudarán en atacar a cualquier criatura que se acerque.
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