Trabajaba en un abasto pequeño, descargando cajas y embolsando mercancia, todos los viernes se reunia junto a su compañero Jorge, en un bar cercano para disfrutar de algunos tragos y en ocaciones invertir un dinerito extra en apuestas, pues tenia la esperanza de ganar mucho dinero para ayudar a su padre a recuperar su buffet y sacar a sus hermanos de aquel barrio.
Un día llego su compañero Jorge a desperdirse puesto que se habia retirado del abasto, porque habia conseguido un trabajo como mensajero, con mejores ingresos y la oportunidad de viajar y conocer otros destinos.
Como todos los viernes después de su jornada laboral, Jefersón acudio al bar, donde estaba su compañero Jorge, entre algunos tragos este le propuso que dejara el trabajo en el abasto y se uniera al negocio de los envios que allí obtendria grandes ingresos.
Jorge le concerto a Jefersón una cita con su jefe y este le explico que se trataba de llevar sustancias ilicitas a otros paises y que el pago seria de dos mil dolares $/ por paquete entregado, que no habia riesgo alguno ya que estaban muy bien preparados.
Jefersón se nego, pero la idea no dejaba de darle vueltas en la cabeza, en sus manos estaba la posibilidad de ayudar a su padre y de sacar a su familia de aquel barrio.
Después de quince días acepto, tendria que viajar a Panamá junto con Jorge y dos jovenes más, deberían hacer entrega de siete kilos de hierva, dividos entre los cuatro, esta iría pegada al cuerpo de cada uno. En el aeropuerto los recojerían, se alojarían en un hotel cercano y al otro día regresarían.
El día llego, Jefersón le dijo a su padre que tenia un nuevo trabajo y que saldría por unos días de casa, que pronto estaría de regreso.
Jefersón y los tres jovenes llegarón a Panamá, lograrón pasar todas las medidas de seguridad, hicierón entrega de los paquetes, llegarón al hotel y la locura se apodero de ellos, estaban felices porque habian burlado a los guardias de seguridad y con ello habian conseguido ganar mucho dinero.
Al llegar a casa, le conto a su padre que por un golpe de suerte habia ganado mucho dinero en la loteria y que con eso conseguiría un lugar mejor para vivir y un local para abrir nuevamente su buffet.
Al mes volvío a viajar, con otro paquete y volvio a burlar todas las medidas de seguridad y así realizo junto a Jorge y los dos compañeros, varios viajes más.
Un día se dio cuenta que se había acostumbrado a ganarse el dinero fácil y debido a que ya disponia de muchos ahorros decidió realizar un último viaje más.
Está vez el paquete tendría que llegar a Brasil y nuevamente partio junto a los tres jovenes, Jefersón le dijo a su padre que viajaria a un estado cercano dentro del país.
Al llegar a Brasil, se dio cuenta que las medidas de seguridad eran mucho más fuertes.
Por primera vez sintió temor.
Al recojer su bolso y llegar casi a la salida, escucho una voz, que les indicaba a él y a sus amigos que debian detenerse. Jefersón sintió un gran escalofrío recorrer todo su cuerpo, al llegar el guardia a su lado, sintió ganas de desmayarse, se sintió como un idiota, porque tuvo que hacer ese viaje..