La Habana, 3 de diciembre, año 2021
"Día de la Medicina"
Havana, December 3, 2021
"Medicine Day"
A los héroes de la bata blanca:
To the heroes in the white coat:
A ti, amiga o amigo que con orgullo llevas tu bata blanca, a ti, amigo o amiga que en tu cabeza enalteces una cofia de enfermero o enfermera, a ti, que estás ahora mismo en vela cuidando de tus pacientes, a ti, que estás de guardia, en silencio, listo para salir a dar la cara tras el sonido de sirenas de ambulancia, es para ti esta carta.
El 2020 ha venido con una sorpresa inesperada, nadie estaba listo y mucho menos preparado. El 2021, fue peor, las cifras de contagios por el SARCOV-2 aumentaron, la cantidad de decesos también se incrementaron, muchos de sus compañeros perecieron, cumpliendo la heroica labor de salvar vidas, sin embargo ustedes, con rostros de cansancio, marcadas ojeras y lágrimas corriendo por sus mejillas a causa de la pérdida de familiares, amigos y conocidos, no se rindieron y no se han rendido.
Esculapio le escribía a su hijo en una famosa carta:
« ¿Quieres ser médico, hijo mío? Aspiración es esta de un alma generosa, de un espíritu ávido de ciencia. Deseas que los hombres te tengan por un dios que alivia sus males y ahuyenta de ellos el temor.»
Aesculapius wrote to his son in a famous letter: " Do you want to be a doctor, my son? Aspiration is this of a generous soul, of an avid spirit of science. You want men to consider you for a god who alleviates their ills and drives away fear. "
Con las vacunas estamos más cercas de ver la luz entre tanta sombra, pero aún falta mucho por batallar para lograr ganar la guerra. Los héroes de hoy en día ya no llevan capa, ahora llevan estetoscopios en el cuello, ya no llevan espadas, sino jeringas, ya no pelean contra otros hombres, ahora salvan vidas.
A los médicos cubanos, dos veces nominados al Premio Nobel de la Paz por llevar su ayuda solidaria a donde se necesite, haciendo eco del lema: «Médicos y no bombas», a los creadores de los cinco candidatos vacunales cubanos, a los científicos y científicas, a los enfermeros y enfermeras, a mi madre, doctora de profesión, y en general a todos los galenos del mundo: mis más sinceros reconocimientos, orgullosos estamos de ustedes. Lo que queda no será fácil, pero... ¿cuándo lo ha sido? Gracias por salvarnos la vida.
My mother fulfilling an internationalist mission in the Republic of Guatemala.