Todos los seres humanos se parecen y al mismo tiempo son diferentes. Altos, pequeños, gordos, delgados, rubios o morenos, cada uno de nosotros es una mezcla única hecha por los padres (información genética). Después al crecer cada quien cambia a su manera.
La parte dura de los huesos contiene calcio, que es un material muy sólido. Cuando una persona muere los huesos pueden hacerse tan duros como piedras y conservarse por mucho tiempo.
Cuando un músculo trabaja con frecuencia, aumenta su tamaño. Por eso los grandes jugadores de tenis son tan musculosos ¡de un brazo! por lo contrario, cuando ponemos un yeso y permanecemos mucho tiempo sin movernos, el músculo adelgaza.
La sangre circula por todo el cuerpo a través de unas tuberías más o menos gruesas: las arterias, las venas y los vasos capilares. Estos últimos son unos tubos muy delgados que distribuyen a cada célula del cuerpo el oxígeno contenido en la sangre. Cuando nos raspamos, escapa la sangre de los capilares de la piel.
Mirar una fuente de luz muy intensa, como el sol, es peligroso para el ojo. Para protegerlo, la pupila se vuelve muy pequeña. Si la luz es realmente muy fuerte los ojos se cierran automáticamente.