Qué quedará de mí cuando tú no estés:
todo.
De mí quedará todo lo que no te haya dado,
de lo que te ofrecí quedarán mitades.
Porque me he vuelto tú desde que estás aquí,
y no es posible dar vuelta atrás;
no puedo,
no quiero.
Tú,
amplia sonrisa,
largo cabello.
Si digo que no me mereces
estaría mintiendo.
Cada quien lleva su carga:
mala,
buena,
o peor.
Y yo no he sido mejor que otras,
pero te he dado la mejor versión de mí.
Te he dado mis mejores ganas,
mi mejor cariño,
mis mejores sueños.
Te he besado como si te amara.
Y he descansado
sobre las peores tormentas
sin ponerte ‘pero’ alguno,
aunque tú las causes.
Te he sonreído
incluso cuando no eras para mí.
Aunque tengo la certeza
de que lo has sido siempre
y que nunca dejó de ser así.
Te he echado de menos,
y lo haré más si algún día te vas.
Te llevarías todo de mí.
Aunque de mí quedará
todo lo que hoy día me das.