PARÁBOLA DE LA MADRE
La madre es una sombra,
¿lo sabes?
La madre es una sombra acostada a los pies.
Al alba,
cuando la luz dorada apenas ilumina,
una criatura aún endeble y vacilante,
la sombra que acaricia sus píes
es larga inmensamente.
Luego el sol va subiendo. el niño se hace hombre.
La sombra sse acurruca a sus pies.
Se diria
que la vida de la una se trasfunde en el otro
y se agota la madre mientras el hijo crece.
Cuando el sol brilla en el cenit para el héroe,
erguido en la extensa planicie que le adula
exigua, humilde, pobre,
nadie observa la sombra achicada a sus pies.
Pero a veces también la luz, la vida, el sol,
las sonrisas de dicha se abaten al ocaso.
El soplo formidable enflaquece.
La cabeza del héroe,
la cabeza robusta que coronaron rosas
desmaya mudamente, exangúe de voluntad.
La sombra imperceptible que nadie tomó en cuenta,
en una exaltación desesperada
se hace de nuevo enorme, se envuelve sobre el hijo,
se hincha y vivifica, fiera, rabiosa y trágica.
Y cuando el héroe muere, la sombra se hace noche.