¿Cómo hacer?...

Words
435
Reading
2 min
Listen
Play
8y
Según los religiosos Jesús, en sus jornadas de predicación entre tantas de sus enseñanzas, exponía que si alguien te golpea debemos colocar la otra mejilla, amar al prójimo como a nosotros mismos y perdonar como el padre nos perdona a nosotros, pero cómo seguimos esas enseñanzas cuando una persona a la que le hemos entregado nuestra vida, en cuerpo y alma nos traiciona.

Bronte (Cumbres Borrascosas)

…Apoyó los codos en las rodillas y el mentón entre las manos, y permaneció absorto en callada meditación.
Al preguntarle en qué pensaba me contestó gravemente:

  • Pienso en cómo ajustaré las cuentas con Hindley. No me molesta esperar si al fin logro este propósito. Espero que no se muera antes…

Estoy segura que muchos hemos evocado estas palabras expresadas por Heathcliff en algún momento, quizás no en voz alta, quizás no textualmente, pero sí con el mismo sentimiento de pena, dolor y amargura.
Es fácil leer el primer párrafo y muchas veces pensar que si, que Jesús tenía razón y ese es el deber ser, pero desafortunada o afortunadamente somos humanos y no está en nuestra naturaleza ser tan sumisos y complacientes con aquellos a los que sentimos que nos hirieron.

Creemos conocer a alguien y de repente nos decepciona, o quizás no tan de repente, pero es que creíamos conocerle y hubiésemos sido capaces de apostar nuestras propias vidas para defender a esa persona ante cualquiera quien la enjuiciara, según nosotros, bajo falsos testimonios, pero cómo hacemos, qué hacemos cuando no es otra persona la que enjuicia a nuestra querida persona especial, cuando somos nosotros los que hemos resultado heridos, traicionados, sobajados, entre otros.

Personalmente yo reaccionaria como el caso de Heathcliff, si está bien, psicológicamente es lo peor que podemos hacer puesto que nos enganchamos en una situación sin sentido y nos aferramos a un sentimiento que nos hace más daño a nosotros mismos que a esa persona que nos hizo daño, pero de verdad que alguien me explique cómo se hace para perdonar de corazón y dejar que la justicia divina se encargue de esa persona que acabo con nuestra alma, con nuestras ilusiones, con nuestro deseo de vivir, con nuestro deseo de querer creer que aún se puede confiar en la gente. Cómo se hace para ver a esa persona a los ojos y decirle desde el fondo de nuestro corazón: Yo te perdono, yo te perdono por todo el daño que me hiciste, yo te perdono por haberme arrebatado mis sueños más sinceros y hermosos, yo te perdono por la muerte no solo de mi fe, sino también por la muerte de mi amor...