Buenas tardes queridos y apreciados lectores, estoy muy contenta de estar nuevamente con ustedes, hoy les relate un cuento mágico y fascinante, espero sea de su agrado.
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En el sector las Cocuizas del municipio Maturín vive el señor Carlos Palacios quien tiene 87 años y es adicto al café, el cual no le puede faltar sobre todo en el momento de la lectura de sus libros de historia, además tiene una taza especial que tiene unos 20 años de existencia.
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Un día su hija mayor se lo lleva de viaje a Puerto la Cruz en el estado Anzoátegui, y el señor Carlos empaca todas sus cosas importantes libros, revistas, ropa etc, pero se le olvida su taza especial. Al llegar a su destino y empieza a sacar sus pertenencias se percata que le falta la taza y le comenta a su hija que ha olvidado su taza para tomar café y su hija le responde que no se preocupe y que el siguiente día saldrán a comprar una taza nueva con la cual se sentirá a gusto.
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Al día siguiente se van al supermercado y al llegar al lugar el sr Carlos se pasea por muchos lugares hasta que llega a uno donde siente una conexión con una taza blanca muy elegante y fina, Carlos le cuenta a su hija lo sucedido y esta de inmediato le compra la taza, se regresan a la casa sin mayores problemas. Ese día en la tarde hacen café y al señor Carlos le sirven obviamente en su nueva taza, pero al terminar de tomar su café escucha una voz que le pregunta ¿Te gusto el café? el señor Carlos se asombra y piensa que esta un poco loco ó el café esta adulterado y quiere tirar la taza, pero nuevamente escucha la voz que le dice, ¡oye, Carlos no se te ocurra tirarme, me convertiré en una pertenencia muy importante para ti!.
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El señor Carlos se percata entonces que lo que sucede puede ser una fantasía pero no es así, la taza le está hablando, entonces decide preguntar porque me dices eso y la taza le responde porque eres el elegido para portar la taza que habla y cumple deseos y eso sucede cada 40 años y en este momento te toco a ti.
Y por eso en momentos adecuados conversaremos y te cumpliré aquellos deseos que logren mucho bienestar tanto atí como a los que te rodeen. Y es así como el señor Carlos ahora lleva consigo no sólo su antigua taza para el café, sino aquella que habla y cumple deseos en los momentos más difíciles de la vida.