Y te vas, dejando solo las ganas
de amanecer contigo todas las mañanas,
de amarte todas mis madrugadas,
y te vas, dejando solo palabras que hicieron soñar despierto
a este corazón que ha quedado tan desierto.
Y te vas, dejando lleno de besos mi colchón y mis huesos,
y te vas, dejando tu aroma en mi almohada y en mis dedos,
y te vas, dejando un vacío que se convertirá en hastío.
Y te vas, dejando solo esta incertidumbre
de este amor que nunca ha sido
y no importa qué tanto la vida nos haya unido
siempre está ahí ese destino, para armar varios líos
y separar lo que Dios jamás ha prometido.
Y te vas, dejando un corazón gravemente confundido
que no sabe si esperar para así algún día vivir este amor
como siempre hemos querido.
Si quieres conocer un poco más de mí, puedes seguirme en Instagram y Twitter