La naturaleza nos muestra que en toda su creación hay belleza; Las radiantes flores amarillas que iluminan todo lo que las rodea, son hermosas por la vivacidad y el esplendor natural de su color.
Es por eso que mi madre sembró para darle a nuestra casa un aspecto mucho más cálido y más natural.
A esta planta le encanta estar expuesta al sol y crece en lugares ligeramente húmedos, se puede cultivar como un seto o arbusto.
Del lado derecho pueden apreciar la foto original sin editar, en el izquierdo, procesada con Photoshop Cs6.