La cita fue acordada a las seis de la tarde, no sabia que vestir pues quería impresionarte
Llegue temprano a la cita, estaba feliz de volver a verte después de nuestro primer encuentro de hotel
Compre un café y me senté en un rincón, quería escapar del bullicio de la gente
Quería oír con detenimiento cada frase de amor, que me dirías en ese preciado momento
Llegaste tan formal y elegante, vi como otras te miraban y tu ni las notaste
Te sonreí feliz y tu solo con frialdad me miraste, te sentaste y hablaste
Que no podías volver a verme, que a otros brazos te debías, que un hogar ya tenias
No podía creer lo que decías, me parecía una burla cruel la que me hacías
Solo te pregunte porque y reíste con ironía, tu respuesta sin palabras fue un puñal para mi vida
Te levantes y te fuiste, ni siquiera una vez volteaste, no te importo el daño causado
Tu no eres un hombre, eres una porquería, vas buscando sexo, mientras rompes vidas.