Muchas de las llamadas enfermedades hereditarias no son una sentencia irrevocable, sino, en muchos casos, la manifestación física de creencias, conflictos emocionales no resueltos y patrones de conducta que se repiten de generación en generación.
Exactamente mi bella hiver amiga, diste en el clavo, por ello debemos revocar en el nombre poderoso de Dios, esos patrones generacionales que tomamos como una sentencia perjudicial a nuestro ser y salud integral.
Excelente publicación, Bendiciones mil.
RE: Iniciativa: Romper círculos relacionados con la salud // Breaking health-related cycles