¡Mi Dios mi Amigo!
¡Te Adoro, Te Alabo y Te Bendigo!
¡Mi padre, mi Dios, mi amigo!
La poesia de tu nombre se me escapa entre los labios, pronunciando la belleza que hay en tu magna creacion.
Mi vocabilario es pobre, mis palabras muy gastadas, pero te veo a mi lado y mi poesia eres tu.
En dias dificiles y complicados puedo sentir tu presencia proveyendo fuerzas, aliento y cuidado.
Tu bien sabes que sin ti, las energias decaen.
Por mi misma jamas podria a la meta establecidad llegar, a menos que me tomes de la mano.
¡Y por las sendas de la vida caminar!
¡Por eso hoy te Alabo y te Bendigo!
¡Mi Padre, mi Dios, mi Amigo!
Foto cortesía de @ameliab