En uno de mis retiros, de solitarias abstracciones, en el patio de mis padres, encontré unos tamarindos quienes me pidieron una reseña, una nota sobre ellos.
Yo les dije: "Pero es que ahorita no estoy escribiendo"
Me dijeron: "No importa. Toma unas fotos y agrega dos líneas. Total... ya nadie habla de nosotros, y de la dulzura que regalamos"
...Estaban buenos y gustosos aquellos tamarindos...
Créditos del texto e imágenes: Amaponian Visitor ()