En Perú hubo una muchacha que me ayudó mucho.
Hice buena amistad con ella, siempre hablábamos.
Yo solía preguntarle cosas de Perú,
(me interesaba la cultura peruana),
siempre se reía...
Una vez tuve un padecimiento del estómago
y ella me recomendó el túa túa.
Al escuchar aquel nombre, me quedé pensando...
Le dije: "tú eres venezolana, ¿verdad?"
Cuajóse de la risa la peruana,
que no era sino una venezolana disfrazada...
Decidí abandonar esa amistad por mentirosa,
y nunca más volví a dirigirle la palabra.
Todo por culpa del Túa Túa...
RE: RECUPERACIÓN ECOLÓGICA DE MI HUERTO-JARDÍN (DÍA 2)