En el desayuno o en una cena liviana, invariablemente acompañado con arepas, se solían servir tajadas que queso frito. Lo que no se es de que parte del país es originaria la costumbre pero, en atención al refran que dice “se comió un queso frito” o “le gusta el queso frito” para designar a las personas que cometen delito de peculado, creo que el gusto por el queso frito es común a todo el país.