La práctica diaria de movimientos marciales, moldean la energía como quién moldea la arcilla, es un arte, se trabaja con constancia, con detalle, con atención, con amor. La finalidad es la consciencia de está energía fluyendo en nosotros, una vez conscientes, podemos a voluntad utilizarla para el desarrollo del ser.
La energía es el movimiento mismo, por eso los movimientos del cuerpo le dan la cualidad, junto con la condición mental en la acción, y la respiración. Esta energía se debe canalizar a voluntad, o si no entonces este movimiento nos arrastrará en sus formas brutas, sin el menor de los controles, como diría el Señor Krishna; "Con los caballos de los sentidos desbocados".
⦁
Los pensamientos son energía,
los sentimientos son energía,
las palabras son energía,
una mirada, un movimiento, todo,
todo es energía, es mental y está vibrando.
⦁