Ya me imagino a tu amiga, alta y bastante flaca como un zancudo, o como una garza.
Creo que en mi pueblo también pensábamos así, que los gorditos eran más saludables.
También me tocó tener días de austeridad. Y de verdad que lo agradezco, pues me enseñó a valorar muchas cosas en la vida.
Recuerdo una anécdota cuando íbamos en un taxi colectivo a la escuela, nos encimábamos para para no llegar tarde a la escuela. Y una vez me tocó ir sentado en las piernas de la hija de una de mis maestras de primaria; y para ese entonces ya íbamos en secundaria por lo que teníamos que viajar del pueblo a la pequeña ciudad para los estudios de secundaria. Y Elena- se llamaba- dijo cuando me senté, 'Oye, tus huesos me lastiman'. Me sentí apenado, y ni modo no me quedó más que tratar de ir ligero en el trayecto de 30 minutos.
¡Saludos!
RE: Bastante flaca