Un saludo cordial para todos los miembros de la prestigiosa comunidad HIVE, especialmente a los creadores de contenido del área de las ciencias biológicas.
Fue un día del mes de marzo de 2018, cuando inicie mi aleccionador recorrido a través de la plataforma HIVE BLOG, con excelentes aprendizajes, logrando el apoyo de importantes comunidades que hacen vida entre nosotros, sin faltar a la cita, publicando algún contenido con una frecuencia mínima semanal, siendo estas, más frecuentes a partir del año 2019.
Por extraño que parezca, hace 18 días que no publico en HIVE, pero por supuesto, hubo una razón de peso: Un evento grave en mi salud, que me llevó a un proceso de hospitalización durante los últimos 15 días de mi vida, un tanto larga, para las exigencias a las que a veces la someto, sobre todo, considerando las expectativas de vida en la Venezuela de la Revolución Bolivariana del socialismo del siglo XXI, que la ha situado en 71,1 años de vida, cifra muy disminuida para otros períodos políticos de nuestro país, y en comparación con el continente americano, bajando por lo menos tres años a esa expectativa.
Gran parte de mis casi 67 años, los he dedicado a visitar y disfrutar del campo venezolano, y a cultivar hermosas amistades con los campesinos, que son excelentes seres humanos y mejores amigos, notando que a medida que avanzaba en edad mermaban mis capacidades físicas para seguirles el paso a los perros, sobre todos por las zonas agrestes de la montaña de Mucuragua, hasta que el pasado 19 de marzo de 2023 se presentó un evento grave que me mandó directo al hospital: Una trombosis venosa en el miembro superior izquierdo, ocasionada por tres coágulos sanguíneos que obstruyeron la circulación en las venas yugular, subclavia y braquial, que a pesar de su gravedad, no me impidieron continuar usando ese brazo y todo el cuerpo.
Con la premura del caso, se hicieron los estudios médicos (Eco doppler, análisis sanguíneos y placas de rayos X de la zona afectada), quedando demostrada la trombosis venosa e iniciando un tratamiento vigilado que se mantuvo por 15 días, hasta que me dieron el alta médica y me enviaron a mi casa con tratamiento ambulatorio por un mes, basado en anticoagulantes, vitaminas y diuréticos.
Durante cada revista médica se planteaba la posible causa de esa trombosis venosa del brazo izquierdo, evento poco común, cuyos desencadenantes siempre han sido tres: Adenocarcinomas avanzados en la región abdominal, fractura de la clavícula, o un cateterismo invasivo que haya causado hemorragias importantes, factores que fueron descartados al analizar el resultado de las tomografías de tórax, abdomen y pelvis.
Los médicos notaron a través de las tomografías y ecos del abdomen, un incipiente daño a nivel del tejido parenquimatoso del hígado, irreversible, que estaba afectando el funcionamiento de este importante órgano y pronto lo asociaron con la posibilidad de que allí se hayan generado los coágulos que dieron lugar a la trombosis venosa del brazo, y comenzó el interrogatorio para determinar mis antecedentes acerca de si había sufrido, Erlichia (enfermedad de la garrapata), hepatitis en cualquiera de sus formas, o hábitos de alcoholismo.
Los estudios sanguíneos descartaron la Ehrlichiosis humana y las todas las formas de hepatitis, quedando pendiente el hábito de consumo de alcohol, el cual confirmaron a través de un interrogatorio personal, hábito ya abandona hace mucho tiempo, pero que hasta mis 50 años de edad era de carácter social y metódico, consumiendo dosis pequeñas a la misma hora cada día de la semana, cual si fuera un medicamento.
Nunca fui un borracho empedernido, pero las dosis de alcohol que recibió mi cuerpo fueron suficientes para desencadenar un daño hepático que, de no haber parado a tiempo, se hubieran convertido en una encefalopatía hepática, cirrosis hepática, pérdida total de las funciones del hígado y mi prematura muerte.
Presento ante Uds., amables lectores, este caso personal, con la intención de alertarlos del terrible daño que genera el hábito del consumo de alcohol, en cualquiera de su formas bebibles y comerciales, sobre todo, a nivel del hígado, acortando la vida útil de este vital órgano y, por supuesto, la vida del ser humano.
Por supuesto, cada persona es libre de consumir lo que desee y no pretendo coartar su libre albedrío, solo es un consejo de amigo para todos los miembros de esta maravillosa plataforma, que es HIVE BLOG.
Agradezco su comprensión.
Bibliografía sugerida:
PERFIL DE PAÍS Venezuela (República Bolivariana de).
FUENTE
Ehrlichiosis humana: Ehrlichia trombocítica en sangre periférica.
FUENTE
Efectos del alcohol en la aparición de cirrosis hepática.
FUENTE
Principales causas de cirrosis hepática en Venezuela.
FUENTE
Muchas gracias por visitar mi blog
Ali Riera
Todas las fotografías fueron tomadas con un equipo celular Xiaomi Redmi 9C y son propiedad de @aliriera