Que no daría por besar esos labios y probar de su miel, que no daría por ver de cercas esos ojos tan hermosos y mirar tu alma en el brillo de los mismos.
Que no daría por escucharte reír y tú voz en mi oído susurrando sensualidad, que no daría por erizar esa delicada y suprema piel, por recorrer y surcar detalladamente cada poro y embriagarme de tu aroma.
Que no estaría dispuesto a dar por hacerte el amor, por plasmar poesía dentro y fuera de tu ser, por desatar tu imaginación y humedecer tus piernas, por erizar tus pechos entre besos y mordidas al tiempo que tú boca despoja gemidos.
Que no daría por escucharte desfallecer de placer, de satisfacción.
Que no daría por dormir contigo, y no me refiero a cualquier día, si no a despertar un domingo abrazados, ese mismo día que se vuelva extraordinario, no será un día cualquiera, será más bien una eternidad a algo real, refinado y sincero.
Una vida, un momento una entrega más allá de lo habitual, más allá de lo común y más allá del deseo
.
Que no daría por hacerte feliz, por caminar de tu mano, por compartir mi vida contigo, simple y sencillamente que no estaría dispuesto a hacer por ti y para ti.
Dame esa oportunidad, dame un momento para demostrarlo, dame el privilegio para hacerte sentir mujer de una y mil maneras.
Sí, déjame ser tu motivo, tu deseo y tú inspiración, una historia sin más, envidiable e inexplicable, solo déjame ser por ti y para ti, en tiempo y vida para mí y para nosotros, déjame ser y déjate llevar...