Manifestaciones maléficas.
Antes de hablar de lo que propiamente nos indica el título de este escrito, creo que es bueno hacernos algunas preguntas introductorias al tema. Sin profundizar mucho en tema, hay que determinar y definir aquello que origina la actividad maléfica. ¿”Por qué aquello”? pues, porque estamos hablando de una actividad y toda actividad implica una acción, y toda acción es iniciada. Y todo lo iniciado tiene su comienzo en algo que lo inicia.
Ahora bien, eso no lo vamos a discutir ahora, no vamos a responder por ahora, ni a estudiar la naturaleza de quién inicia la actividad a la que aquí nos referimos (la actividad maléfica). Solo diremos que el demonio o Satanás (tiene muchos nombres pero están conscientes de a quién me quiero referir), es el autor real de los maleficios y toda clase de actividades maléficas conocidas y no conocidas hasta el momento. Lo demás, lo revisaremos en otro momento.
La actividad maléfica.
Cabe considerar que Satanás es una criatura espiritual, pues anteriormente era un ángel. Evidentemente su conocimiento de las cosas de este mundo es muy superior a la de todo ser humano. También, es importante reconocer que, como criatura espiritual no tiene los mismos límites que tiene una criatura física como el hombre.
Sin embargo, hay ciertas formas muy particulares en la que el demonio se manifiesta y actúa ante los hombres, estas son las siguientes: la tentación, la infestación, la vejación y la posesión. Examinemos cada una de ellas de forma un poco más detallada.
Las siguientes formas de manifestaciones diabólicas son poco frecuentes, extraordinarias y muy raras.
Es importante mencionar, que en el caso de las vejaciones, generalmente hay implicaciones de interés psiquiátrico, así que cualquier desorden mental y afectivo no es exclusivamente de una manifestación diabólica. Pero esto último espero poder desarrollarlo en otro post.
Cabe destacar que el ejercicio del poder que el demonio tiene en la posesión, es directamente sobre todo lo que es materia en el hombre. Así que, las facultades intelectuales son controladas de forma indirecta. Es decir, que mediante el actuar sobre los sentidos externos e internos, se llega al entendimiento y la voluntad.
No siempre se realiza una posesión plena en la persona. Generalmente el demonio deja cierta lucidez a la persona para que esta consciente de todo lo que sucede, a esto se le conoce como posesión mitigada.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------Tomado del libro de Corrado Balducci "La posesión diabólica"