Existe un gran placer en ver volar a una majestuosa águila recorriendo el cielo a alturas que sólo sus grandes y hermosos ojos pueden manejar, con un ojo altamente desarrollado que le permite ver doblemente mejor que el ojo humano y hasta cuatro veces mejor segun el águila de que se trate, este animal posee recptores de luz en el tejido ocular que mejoran la resolución de la imagen captada y por ende esto los ayuda ser excelentes cazadores. No hay que olvidar que esta ave de rapiña ha sido la inspiración mística en cuanto a lo considerado divino y transformador en más de una creencia religiosa o no, el águila es reconocido como poderoso, determinante y con una energía interior capaz de cambiarse a sí mismo para salir renovado luego de un período de aislamiento. Esta maravillosa ave, cuyo vuelo es admirado por los mortales humanos y de seguro por la fuerza inmortal de la naturaleza puede despojarse de su protección externa, quedarse sin plumaje despojarse de su duro pico y esperar la lenta y difícil transformación hacia un nuevo y fortalecido ente que volará aún con más ganas.
La naturaleza nos enseña, pero debemos entrenar nuestro ojo para ver de dónde viene el mensaje y quien es el maestro.
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