Señora de piel oscura,
Humilde,
Hermandad pura,
De apellido Bolívar,
Venezolana,
Con sabrosura.
Canta apasionada,
Las canciones de su amado,
A quien tiene castigado,
Lejos por aquellos campos,
Por brindar su compañía,
A una familia,
Que aprecia su simpatía.
Alguien la miró muy feo,
Eso dice,
Con respeto,
Yo la abrazo con argumento,
Diciendo que no es noble el gesto,
De quién se cree más humano,
O mucho mejor que el resto.
A pesar de que no sabía,
De su existencia en esta vida,
Hoy bendigo con alegría,
Esa noble compañía,
Que junto a las estrellas,
Cubrió la noche ese día,
En el que me sentí en familia,
Y sus palabras,
Aumentaron mi energía...