Al lado del castillo donde vive el Conde Drácula se levanta una humilde y tenebrosa casa. Esta es habitada por un ser despreciado por los seres de mundos oscuros, como vampiros, hombres lobos y demás abominables criaturas.
Su aspecto y genética es de vampiro pero, su particular boca lo hace totalmente distinto.
Este es un vampiro desdentado, nació así por esos caprichos de las tinieblas y por lo consiguiente no tiene la posibilidad de someter a sus víctimas mordiéndoles en el cuello, como sería lógico en un vampiro que se precie.
Así que se las rebuscas como puede para conseguir sangre y no morir de inanición.
Es mal visto por el resto de los vampiros. No pueden soportar verlo por las noches salir con una mamadera en su mano a robar sangre de algún hospital, laboratorio de análisis clínicos o conformarse lamiendo sangre de alguna bandeja que encuentra en algún frigorífico de la zona.
Es para los demás vampiros una vergüenza, un ser despreciable rastrero, humillante, mal oliente y asqueroso.
Algo debían hacer al respecto y decidieron visitar un odontólogo eminencia en solucionar casos perdidos.
Se nombró una comisión de vampiros cuyo presidente era el Conde Drácula dada su reputación y prestigio en el gremio.
Allí fueron impulsados por la esperanza de obtener una solución.
Luego que el atemorizado odontólogo se interiorizó del asunto se puso a trabajar con el despreciable vampiro y su intolerable aliento.
La cosa no era fácil como en los humanos, una prótesis de acrílico y listo el pollo.
La comisión asesoraba al odontólogo de las virtudes que debería tener la prótesis para un vampiro.
Debía ser lo suficientemente fuerte como para soportar un mordisco de vampiro con hambre. De modo tal que el acrílico fue desechado por no ser un material que aguantara semejante presión.
Se pensó entonces en el acero, este si resistiría y si fuese inoxidable mejor aún.
Pero había un gran inconveniente para trabajar el acero con las herramientas de la mecánica dental y también se desechó.
Pensaron entonces en un implante con colmillos de lobo, sin embargo, la estructura ósea de los vampiros no poseen una formación molecular que soporte ser perforada.
Finalmente después de innumerables pruebas lograron que el vampiro desdentado tuviese sus colmillos y por fin dejara de robar sangre para ponerse a trabajar como un verdadero vampiro.
Sin embargo a pesar de todos los esfuerzos nuestro protagonista no dejó su mamadera, porque no sabía cómo usar sus colmillos implantados y siguió como antes, un ser despreciable rastrero, humillante, mal oliente y asqueroso.