Como ráfagas de viento viene a mi memoria tu recuerdo.
Imagino tu sonrisa, tu tierna mirada y me pregunto a veces que ha sido de tu vida, que caminos el destino te ha hecho vivir.
¿Quién será ese que ahora tu corazón clama? Quien entre besos y caricias te dice que te ama y en esos días en que la nostalgia me acaricia mi alma se pregunta si aún te acuerdas de mí.
Si serás feliz, si finalmente habrás encontrado eso que tanto anhelabas. Si estas plena de ti.
Y yo sigo pensando como el telar de la vida movió sus piezas, estudió estratégicamente su jugada sin importar si era un peón o una reina, al final un jaque mate al Rey fue su estocada.
Como aun cuando el tiempo parece que borrara tu imagen de mi memoria. Ese sentimiento sigue allí.
Que el amor nunca muere, que cuando menos piensas se asoma y te dice estoy aquí, que no me he ido, que aún vivo en esas pequeñas cosas que sin saber dejé impregnadas en ti.
Son extraños e incomprensibles los caminos del amor, yo que creí que ya te habías ido de mi vida y de mi corazón y hoy me encuentro aquí hablando de cosas que pensé que ya no existían, que el tiempo se había encargado de borrarlas para siempre dentro de mí. De un amor que creí muerto y que de nuevo hoy aflora en mi.