Sí, traicionado, no guardó esas palabras.
No recordaremos el libro
Y aquí no puedes encontrar tu papel.
Sus frágiles mundos, sus sutiles precursores,
Así como todo lo que es del cielo, como todo lo que es demasiado frágil.
En su cabeza...
Y la cabeza está serenamente vacía.
Y detrás de ti, me fascinaste.
Lo que una vez, deja de esperar.
Había uno.
Flotará en la nube, jugueteará, se ahogará,
Puedo volar aquí, como un Pegaso alado.
Y rocío en los párpados son todos los nombres de los primeros,
Sé que los momentos son eternos.
Solo el amor pesado sera.
Revolotea ante los fríos y helados charcos,
Definitivamente mereces serlo
Relámpagos, truenos.
Controla tu vientre
Estamos contigo, esta tierra nos hablará.
Perseguir los problemas de la vida, privar de cargas humanas.
Siéntate tranquilamente bajo la lámpara,
Y el sol sale en un día nublado.
Dios el ardor celestial
Quieres cerrar la puerta.