En el post de hoy os muestro cómo van las obras en la casa en la que estamos inmersos. Cuando te embarcas en una aventura de este tipo sabes cuándo comienzas pero nunca en qué momento llegará el final, y eso lo estamos viviendo en primera persona.
La obra está yendo muy despacio, pero al menos podemos decir que va en marcha, ya que hay gente que no encuentra albañiles ni constructoras, y estos lo tienen más crudo que nosotros, sin duda. Ya me dijeron que me lo tomara con paciencia, y ahora lo entiendo perfectamente.
Estamos en la fase de instalación del suelo radiante, que hemos colocado en las dos plantas de la casa. Esto nos permitirá conseguir calidez en los meses de más frío. La inversión no es precisamente barata, pero creemos que merece la pena para conseguir una casa confortable.
Como tenemos amistad con el instalador, yo mismo le he ayudado a colocar el corcho o poliespan con el plástico, que es la base en la que se apoyan los tubos rojos que podéis ver. Estos tubos son los que llevarán el agua caliente que irradiará calor en el futuro.
Es emocionante ver que la obra va avanzando y que vamos superando fases. Aunque lento, miramos hacia delante visualizando lo que en el futuro próximo será nuestro hogar. Una casa con más espacio interior y exterior, y con unas condiciones de confort buenas o un tanto mejores a las que tenemos en la actualidad.
Sin más, os dejo con algunas imágenes del montaje del suelo radiante en las dos fases que hemos ejecutado hasta el momento, la instalación del suelo y la tirada del tubo.