Aún recuerdo esos días llenos de vida de alegría de amor.
Días en los que sólo rozarme contigo era magia, podía pasarme horas y horas mirándote sin pestañear.
Abrazados por la calle cogidos de la mano aún siento como se me entrecortaba la respiración a tu lado, no se podía ser más feliz
Por ti era feliz, por ti quería vivir, tú me enseñaste a amar
Vivimos tantas cosas maravillosas que no habría papel bastante para contar
Recuerdo esa noche hablando bajo la luna donde el tiempo pasó tan deprisa que no nos dio tiempo de nada, quedamos horas mirándonos, sólo oíamos nuestra respiración.
Tenía miedo de despertar y que no estuvieras a mi lado, miedo a abrir los ojos y no verte más, miedo a que esto no fuera real
Me despertó una ligera brisa, noté como me dio en la cara, abrí los ojos y no estabas, me puse triste, la almohada aún olía a ti
¿Cómo saber quién eres de verdad como saber dónde buscarte?
No sé nada de ti.
A los pocos días vi una carta dentro de mi mesita de noche
La abrí y era tuya estaba escrita con una tinta muy especial
Decía “amor nunca te olvidaré y siempre estaré a tu lado allá donde vayas te acompañaré, pero no me dejaron estar más tiempo tu lado”
No podía contener las lágrimas mientras leía la carta, temblaba mientras lloraba, sentía escalofríos, era una sensación rara, te sentía a mi lado ¿cómo se puede amar tanto?
Guardé la carta para que nadie la pudiera ver nunca, pues era mi recuerdo.
Al tiempo encontré de nuevo el amor, me casé y fui feliz, pero aún te tenía en mi corazón
La carta en una limpieza mi pareja la encontró, le dije:
-Por favor no la abras
No me hizo caso, la abrió y salió de ella una brisa que nos hizo temblar.
La miró y me dijo:
-No tiene nada escrito ¿por qué la guardas, que representa este papel para ti?
-Nada –dije- yo la guardo porque me gusta ese papel
Gracias por hacerlo amor siempre estarás dentro de mi