I admire those people who can read even in the subway, I presume it is the result of discipline and therefore manage to ignore everything that is not relevant in those moments, I on the contrary I can not concentrate on reading, if there is a lot of noise around me, thank God this book I am sharing with you I am reading it little by little, in the tranquility of my home and if there is no tranquility I make it up.
This time the chapter of the book "Cuentos y Tradiciones de mi Tariba Querida" that I am sharing with you, has allowed me to laugh a lot, because as usual in this book, this story is full of the author's experiences, but this time of a very masculine topic which is nothing more and nothing less than "The Barbershop".
This story begins by highlighting something that is still quite marked in some areas of the country and in some families, such as that men should wear their hair short and women long, he stresses that he never saw during his childhood years and then adolescence a man from his town or Táchira with long hair, at the same time he points out that the ladies were considered more feminine, the longer they wore their hair.
Another interesting part of this story is how he describes the type of hairstyles that some gentlemen wore at that time and how some used certain cosmetic items to make their hairstyle stay, the quality of them, as well as their cost, depended on the pocket of each person.
Now, in Táriba, according to this story, there were three formal barbershops and the visitors of each one of them depended on their purchasing power, the first and most expensive one had excellent furniture and decoration, both for those who were waiting their turn, as well as for those who were attended, The barber chairs were even reclining and the clientele was "of great lineage and economic power", as an interesting fact points out that in front of this Barberia there was a place in which they sold a delicious chicha and cakes, among other delicacies, a place so famous for its quality that came to inspire a song composed by an author from Tachira.
The second option was a little more economical and the barber chairs were of the same brand as in the Barberia ms fina, with the difference that these were of manual action and not hydraulic, its decoration included posters of artists of the big screen, in poses that the author calls flirtatious, but not pornographic, the customers of this establishment were people like teachers, drivers and military, among others.
On the other hand, the third Barberia was obviously the most economical, it had a humble furniture, composed of long wooden armchairs and customers were served in a fixed chair, which meant that the barber had to find a way to reach the head of very tall customers, in an ingenious way, like climbing on a skull, this Barberia was attended by the poor, Salesian fathers and the elderly.
In the same way, they could not miss the barbers at home, only two, one of them a man of Italian descent and the other was an occasional barber and could not miss the most improvised places like a Barberia with roulette with numbers from 0 to 5 and the payment of the services depended on the number that the client obtained after spinning the roulette and the zero was used to play jokes to the clueless.
In summary, this is another interesting story full of descriptions that allow us to imagine what it was like in the barbershops, their customers and the occurrences of the characters mentioned, in this area of my Venezuela, now I retire hoping that this publication allows you to imagine what was described and wishing to read your opinions in the comments box.
Los lectores suelen tener la facilidad de poder realizar lecturas en cualquier lugar, admiro esas personas que pueden leer hasta en el metro, presumo es el resultado de la disciplina y por ello logran ignorar todo lo que no es relevante en esos momentos, yo por el contrario no puedo concentrarme en la lectura, si hay mucho ruido a mi alrededor, gracias a Dios este libro que estoy compartiendo con ustedes lo voy leyendo poco a poco, en la tranquilidad de mi hogar y si no hay tranquilidad me la invento.
En esta ocasión el capitulo del libro “Cuentos y Tradiciones de mi Tariba Querida” que vengo a compartir con ustedes, me ha permitido reír mucho, ya que como es costumbre en este libro, este relato está lleno de las experiencias del autor, pero esta vez de un tema muy masculino que es nada mas y nada menos que “La Barberia”
Este relato comienza destacando algo que todavía es bastante marcado en algunas zonas del país y en algunas familias, como el que los hombres deben llevar el cabello corto y las mujeres largo, el destaca que nunca vio durante sus años de infancia y luego de adolescencia a un hombre de su pueblo o de Táchira con el cabello largo, al mismo tiempo señala que las damas eran consideradas más femeninas, mientras mas largo llevaran el cabello.
Otra parte interesante de este relato, es como describe el tipo de peinados que algunos caballeros usaban en ese momento y de como algunos usaban ciertos artículos cosméticos para lograr que su peinado se mantuviera, la calidad de los mismos, así como su costo, dependía del bolsillo de cada quien.
Ahora bien, en Táriba, de acuerdo a este relato, existían tres barberías formales y los visitantes de cada una de ellas dependía de su poder adquisitivo, la primera y mas costosa tena un excelente mobiliario y decoración, tanto para los que esperaban su turno, como para quienes eran atendidos, las sillas de barberos eran hasta reclinables y la clientela era “de gran alcurnia y poder económico”, como dato interesante nos señala que frente a esta Barberia había un local en el cual vendían, una deliciosa chicha y pasteles, entre otras delicias, un lugar tan famoso por su calidad que llego a inspirar una canción compuesta por un autor Tachirense.
La segunda opción, era un poco más económica y las sillas de barrería eran de la misma marca que en la Barberia ms fina, con la diferencia de estas eran de acción manual y no hidráulicas, su decoración incluía afiches de artistas de la gran pantalla, en poses a las que el autor llama coquetas, mas no pornográficas, los clientes de este establecimiento eran personas como maestros, choferes y militares, entre otros.
Por otro lado, la tercera Barberia era obviamente la mas económica, tenía un humilde mobiliario, compuesto por butacas largas de madera y los clientes eran atendidos en una butaca fija, lo que implicaba que el barbero debía buscar la manera de llegar a la cabeza de clientes muy altos, de manera ingeniosa, como subirse a una gavera, esta Barberia era concurrida por pobres, padres salesianos y personas de la tercera edad.
De la misma manera, no podían faltar los barberos a domicilio, solo dos, uno de ellos un hombre de ascendencia Italiana y el otro era barbero ocasional y no podían faltar los lugares mas improvisados como una Barberia con ruleta con números de 0 al 5 y el pago de los servicios dependía del numero que el cliente obtuviera luego de girar la ruleta y el cero era aprovechado para jugarle bromas a los despistados.
En resumen, esta es otra historia interesante llena de descripciones que nos permiten imaginarnos como era lo relativo a las barberías, sus clientes y las ocurrencias de los personajes mencionados, en esta zona de mi Venezuela, ahora me retiro esperando que esta publicación les permita imaginar lo descrito y desenado leer desde ya, sus opiniones en el cajón de comentarios.
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