Para que a uno le dieran el balón para jugar un rato, en el parque del CVN, concejo venezolano del niño, tenías que entregar la cédula, luego regresabas el balón y te daban tu cédula, pero yo aún no tenía cédula, así que tenía que esperar a los más grandes para poder jugar baloncesto.
Mientras tanto me tiraba en el piso, y miraba el aro, atravez del aro veía las nubes, y les inventaba formas, un dragón, un caballo, "un cisne ", un barco.......
Y así pasaban las horas felices de mi espera por el balón, feliz, soñador.
No se medió el baloncesto, aunque jugaba muy bien, no crecí tanto como los otros de mi grupo; pero el baloncesto quedó driblando en mi corazón, y las formas de las formas que se entrecruzan en mi mente, la permanencia de ese muchachito solitario, que ve un cisne, y lo hace corazón, escarabajo, poema.
Words
152
Reading
1 min
Listen
Play
5y
RE: Reflection Hunters Contest Round # 14: Reflections and Signals