Desde niño, desde mis primeros recuerdos, me he quedado contemplando los detallitos, las esquinas, los nudos en la madera, el sonido de una palabra, el caer de una hoja, la hoja misma, una manchita en la pared.....
Un muchachito raro, lelo, me decían,ja ja.
Y aún no tengo cura, muchas veces no veo un edificio que está delante de mi, al menos es como si no lo viera, porque no me percato de él, aunque pase por allí todos los días; alguien me dice nos vemos frente al edificio "tal", y yo le respondo, cual "tal" ; "como que que "tal"" me responde la gente, ese, ese gafo, el que está en todo el centro".
Ah si, digo yo, haciéndome el loco, pero en realidad no me había percatado del nombre del elefante del centro del pueblo. Ah, pero nadie se había fijado en una matica de "Santa María" que había crecido (increíblemente) en la base de una de sus columnas, en una grieta ínfima, pero que dejó paso aun poquito de humus, fuerza suficiente para que la vida vegetal se hiciera paso; pero yo, el distraído, si, la vi, y la vi, y me causaba admiración.
Como si fuera yo como algún niño de Madrid, un peregrino de Elenas tomar, lentes esgrimir; y retratar, dejarse cautivar de la sombra de un objeto, al que nadie le prestaría atención.
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6y
RE: Shadow Hunters Contest Round # 164: An Easy But Beautiful Shadow