Mi hermano,
Lo que lamento es que hay que escribir sentado, o costado, y eso es muy malo, debemos estar el mayor tiempo posible en movimiento, como dice la investigadora Joan Vernikos, estar sentado mata. (sitting kills) Así se llama su libro.
Tengo que buscar la manera de ir escribiendo y caminando, moviéndome.
He leído 3 veces este post, he visto detenidamente las imágenes, y me he deleitado con ellas .
En una oportunidad acompañé a mi esposa a hacer un curso de pintura, y vi que estaban dando un curso de repujado en aluminio, las imágenes que la profesora mostraba como modelo eran muy parecidas a las que muestra tu post, trabajé duro con eso y llegué a hacer algunas cosas, nada muy profesional.
Siempre me sorprende lo extratextual de tu escritura, algo así me pasaba cuando leía a Jorge Luis Borges, a cada rato tenía que ir al diccionario, a la enciclopedia, cosa que no me molesta, porque soy un enamorado del conocimiento.
Por eso leer tus post es siempre un motivo de alegría.
Mi mente funciona como una campana, y así escribo; cuando leí "beso", recordé la primera vez que besé a una muchacha, recordé no, sentí; no ha habido en mi vida una sensación más placentera y erótica que esa. Por otro lado, no pude evitar pensar en los besitos de coco, una delicia de la dulcería venezolana que se prepara a base de coco y papelón, hay un pueblito muy cerca de aquí que se llama "Cerezal", es una población fudamentalmente negroide. Allí la gente aprovecha unos reductores de velocidad, que la gente ha venido poniendo de manera ilegal en la vía, y fundan sus ventas de dulces y otras cosas.
Ese pueblo se ha mantenido ha fuerza de besos de coco.
Al reducir la velocidad, te caen rápidamente:
-Señor, ¿quiere besito de coco?
Y no podemos resistirnos ante uno de esos besos.
De repente, amigo, la humanidad no descubrió el beso, fue el beso quien lo hizo con nosotros.
¿Quién sabe, ah?
RE: El beso: aquél tierno objeto de deseo que pasó a la Historia