El Miedo [ESP-ENG] The Fear

10 años hace que enfrente a un gran temor y vencí.

El miedo tiende a presentarse como un sentimiento negativo en la mayoría de las ocasiones, ya no lo vemos como el instinto de alarma ante el peligro, sino como una emoción que si no logramos superar nos paraliza. Y es que el valor no significa no tener miedo, sino superarlo.

Héroes son los valientes que se sobreponen al temor y dominan el miedo y al enfrentarlo, lo superan y salen victoriosos.

Atrapado en el hábito de fumar desde los 15 años, acaso uno más. Me acompaño el cigarrillo y su humo por casi 40 años.
No recuerdo con precisión el momento en que sentí los inconvenientes a la salud y a las relaciones sociales.
Durante varios años pensé muchas veces en dejar el cigarrillo, pero al mismo tiempo ¡Me gustaba!, y pretendí en más de una ocasión tratar de controlar mi vicio. Misión imposible en que fracase rotundamente vez tras vez. La adicción resultaba más fuerte que mi voluntad y vez tras vez, luego de una pausa demasiado breve, estaba nuevamente fumando cuál locomotora de vapor a toda máquina, cigarrillo tras cigarrillo, una cajetilla por día y a veces más.
Cuando un mes de septiembre de hace 10 años, en que ya no podía negar los perjuicios que me ocasionaba el tabaco, me encontré en Facebook de Gustavo Flores, ya fallecido, y la página de su creación con la que inspiro y guio a miles hasta dejar de fumar.
https://www.facebook.com/TabaquismoYOxigenosDependientes
A el mi eterno agradecimiento y justa mención den su memoria.

El caso es que sus publicaciones me motivaron a considerar la idea de dejar de fumar y aunque no era la primera vez que lo consideraba, me puse a la tarea de leer y escuchar toda la información que ofrecía y durante 15 días me fui haciendo a la idea.
Cuando finalmente un domingo, 30 de septiembre de hace 10 años me disponía a dejar el vicio y le anunciaba a mi familia mis intenciones, lo hice lleno de miedo. Miedo de no lograrlo, miedo de no cumplir, miedo de los cambios de humor y miedo de fracasar en el intento.
Tan fácil para unos, imposible para otros.
Ese día fume con desesperación, como un condenado. Sabiendo que era la despedida, en eso confiaba y armado de dos cajetillas, me fume más de la mitad de cada una. Anuncie mis intenciones a mi esposa e hijos con la advertencia de que me dejaran solo si advertían señales de mal humor. Afortunadamente, nadie más fumaba en mi casa y les pedí que por ningún motivo me facilitaran cigarros.
Llegada la hora de acostarme, me fume un último cigarrillo, rompí los demás, que sumergí en agua antes de tirarlos a la basura junto con los ceniceros y encendedores. Toda una ceremonia de despedida y me acosté para dormir con una oración en i mente, pidiendo fortaleza de voluntad.
En la mañana, luego de haber dormido toda la noche, me tomé el habitual café a sabiendas de que el deseo por un cigarrillo se incrementaría, pero igual me lo tome. Mi decisión solo afectaba al tabaco.
El deseo de fumar apareció y durante cuatro días me atormento de continuo, apareciendo inclusive en sueños, más bien pesadillas con humo, pero en el quinto día se fueron distanciando paulatinamente los momentos en que quería fumar.
Transcurridas tres semanas de voluntario aislamiento, decidí poner a prueba mi abstinencia en un ambiente de riesgo y fui a visitar unos amigos para tomar unas cervezas y ver que tal lo llevaba, todo bien hasta que acepte un trago de ron seco, que despertó las ansias por fumar. Por fortuna, las tres semanas de abstinencia me habían preparado para ese momento, en que con solo pedirlo tendría un cigarrillo en mi mano, y peor en mi boca. Respire hondo y termine mi cerveza, concluyo la velada y regrese a mi casa sin haber fumado.

Todos los fantasmas del miedo estaban superados, pero con los días surgieron otros, y si los daños son permanentes, y si aunque lo dejé aparece el cáncer o el enfisema. Nunca se sabe.
Y nunca se sabrá. El mañana siempre es incierto y cualquier cosa puede suceder. Hace mucho tiempo que no preocupan tales pensamientos y aunque soy consciente de que hace tiempo que me queda menos días por vivir de lo ya vividos. Pienso: Lo que sucede es siempre lo mejor y no hay un tal vez, un si hubiera.
Comparto mis recuerdos y disfruto el presente sin preocuparme por esos fantasmas que nos acechan en el mañana y tal vez nunca lleguen los que imaginamos, otros nos sorprenderán.


Fuente/Soucer

10 years ago I faced a great fear and overcame.

Fear tends to present itself as a negative feeling on most occasions, we no longer see it as the instinct of alarm in the face of danger, but as an emotion that paralyzes us if we cannot overcome it. And it is that courage does not mean not being afraid, but rather overcoming it.

Heroes are the brave ones who overcome fear and dominate fear and by facing it, they overcome it and emerge victorious.

Trapped in the habit of smoking since I was 15 years old, maybe one more. The cigarette and its smoke accompanied me for almost 40 years.
I do not remember precisely the moment when I felt the inconvenience to my health and social relations.
For several years I thought many times about giving up cigarettes, but at the same time I liked it!, and tried on more than one occasion to try to control my addiction. Impossible mission in which it fails resoundingly time after time. The addiction was stronger than my will and time after time, after too short a break, I was back to smoking like a steam locomotive at full speed, cigarette after cigarette, a pack a day and sometimes more.
When one September 10 years ago, when I could no longer deny the damage caused by tobacco, I found Gustavo Flores on Facebook, now deceased, and the page of his creation with which I inspired and guided thousands to give up smoking.
https://www.facebook.com/TabaquismoYOxigenosDependientes
To him my eternal gratitude and fair mention in his memory.

The fact is that his publications motivated me to consider the idea of ​​quitting smoking and although it was not the first time I had considered it, I set to the task of reading and listening to all the information he offered and for 15 days I began to idea.
When finally, one Sunday, September 30, 10 years ago, I was about to give up my addiction and announced my intentions to my family, I did so full of fear. Fear of not succeeding, fear of not complying, fear of mood swings and fear of failing.
So easy for some, impossible for others.
That day I smoked desperately, like a condemned man. Knowing that it was the farewell, in that I trusted and armed with two packs, I smoked more than half of each one. I announced my intentions to my wife and children with the warning to leave me alone if they noticed signs of a bad mood. Fortunately, no one else smoked in my house and I asked them not to provide me with cigarettes for any reason.
When it was time to go to bed, I smoked one last cigarette, broke the others, which I dipped in water before throwing them away along with the ashtrays and lighters. A whole farewell ceremony and I went to sleep with a prayer in my mind, asking for strength of will.
In the morning, after having slept all night, I drank the usual coffee knowing that the desire for a cigarette would increase, but I drank it anyway. My decision only affected tobacco.
The desire to smoke appeared and for four days it tormented me continuously, appearing even in dreams, rather nightmares with smoke, but on the fifth day the moments in which I wanted to smoke were gradually distancing.
After three weeks of voluntary isolation, I decided to test my abstinence in a risky environment and went to visit some friends to have a few beers and see how they were doing, all was well until I accepted a drink of dry rum, which aroused the craving for smoking. Fortunately, the three weeks of abstinence had prepared me for that moment, when just asking would have a cigarette in my hand, and worse in my mouth. Take a deep breath and finish my beer, end the evening and return to my house without having smoked.

All the ghosts of fear were overcome, but with the days others emerged, and if the damage is permanent, and if cancer or emphysema appeared even though I left it. You never know.
And you will never know. Tomorrow is always uncertain and anything can happen. Such thoughts have not bothered me for a long time and although I am aware that for a long time I have fewer days to live than I have already lived. I think: What happens is always for the best and there is no maybe, no if.
I share my memories and enjoy the present without worrying about those ghosts that lie in wait for us tomorrow and maybe the ones we imagine will never come, others will surprise us.

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