Ella salió de un cómic, pero igual la amé. (Parte I)

Saludos mis amores,

Amo crear historias, llegan a mi mente de mil formas, algunas pasan, me saludan y siguen, las olvido. Otras se quedan allí taladrando mi mente y jugando con mi imaginación exigiendo ser paridas con amor.

Hoy les entrego la primera parte de esta historia, podría catalogarla de ciencia ficción o muy real, sólo ustedes lo determinarán al final.

Disfruten...

photo_2021-07-04_18-55-46.jpg

El banco de la plaza tenía aún escarcha de la nieve, cuando fue a sentarse la sensación fue muy incómoda, todo estaba gris ese día en la ciudad, más blanco que gris realmente, a la distancia se veían los barcos en el muelle, como detenidos en el tiempo, no habían aves en el cielo, seguro todas estaban dándose calor en algún alfeizar de las ventanas de los cientos de edificios de la ciudad que él creía su hogar.

Las manos le temblaban, los guantes ya no cubrían como antes, sacó un pedazo de pan de la bolsa y comenzó a comer, si estaba en lo cierto ya correspondía la merienda, de pronto una fuerte brisa comenzó a llegar, los árboles parecían ser peinados, tomó tiempo en decidir si quedarse allí o salir corriendo, papeles y algunos Potes de plástico chocaron con sus pies, también una revista, era un cómic, y allí estaba ella.

photo_2021-07-04_18-55-49.jpg

Se quedó abstraído viendo la imagen, no sabe cuánto tiempo pasó, detallaba cada rasgo, y mientras trataba de pasar las hojas para ver más allá, vió que una mujer luchaba por no soltarse de un árbol, ya que la brisa era más fuerte.

Se levantó como pudo del banco y caminó hasta la mujer, la rodeó con sus brazos y sintió su perfume, era muy extraño que se concentrara en ese detalle cuando intentaba salvarle la vida, luego volvió en sí y como pudo la ayudó a pasar hasta la calle donde se encontraba el refugio en caso de huracanes.

Estaban mojados, tenían mucho frío, tocaron a la puerta y nadie les abría, así que tuvieron que agacharse bajo techo que estaba sobre la puerta y allí permanecieron abrazados para subir un poco la temperatura.

Sin darse cuenta con el peso de sus cuerpos la puerta se abrió, cayeron de bruces y rieron entre nervios y un poco de vergüenza, se levantaron y se adentraron al refugio, llamaron pero nadie salió, así que buscaron la forma de ver dónde podían encender una chimenea que les diera algo de calor, él consiguió una vieja radio, la encendió, movió el dial tratando de sintonizar algo, hasta que dió con las noticias, sería una tormenta larga, con bajas temperaturas, nadie podía salir hasta que pasara.

No se preguntaron los nombres, de cierta forma querían permanecer anónimos, sin embargo ya había cierta complicidad entre ellos, ella empezó a recorrer el lugar buscando las habitaciones y un baño para secarse, el fue a prender la chimenea que ya la había ubicado justo a la izquierda de la puerta, unos 3 metros más allá de lo que sería una sala de recibo pequeña.

Acomodó dos sillas cerca de la chimenea y esperó, por su parte ella se había puesto más cómoda, el calor ya comenzaba a llenar el lugar, y de alguna forma se sentían más seguros.

Se sentaron al frente de la chimenea, charlaron de cosas vagas de la ciudad, como el metro y su mal servicio, la contaminación por el plástico, la falta de pescado por el cambio del clima, hasta que les dió hambre, el le dijo que llevaba una bolsa de pan, que podía compartirla, ella se aventuró a buscar la cocina, y la encontró.

Tomaron algunas latas de sopa y las calentaron en la chimenea, la acompañaron con el pan y eso los hizo sentir muy reconfortados; él sin embargo, no dejaba de observarla, el cabello largo, sus formas, sus labios, se le hacía tan familiar, era como si ya la hubiese visto.

photo_2021-07-04_18-56-07.jpg

Llegó la hora de descansar, había una habitación con dos camas, decidieron dormir allí, cada uno eligió una.

Se acostaron mirándose, uno frente al otro, las cobijas y la chimenea estaban logrando el objetivo, ella sonrió, el devolvió de forma tímida la sonrisa, entre frases ininteligibles ella le dijo : ¡Gracias! él pudo leer sus labios, esos perfectos labios que ya deseaba.

Sintió que iba quedándose dormido, poco a poco todo iba tomando otra luz .

Continuará...

GRACIAS POR DEDICAR TIEMPO VALIOSO DE TU VIDA A LEERME

ABRAZOS

o4LOxjEp-gifsmariposa.gif

Fotografías propiedad de la autora, editadas con PicsArt.

H2
H3
H4
3 columns
2 columns
1 column
5 Comments