Hispaliterario 10 / La Bestia del Pantano [ESP-ENG]

Español


La Bestia del Pantano


El sol languidecía en el horizonte, Helen se pasó el delantal por el rostro tratando de secar sus lágrimas, atravesó el patio y se dirigió hacia el corral. El día anterior había cumplido quince años, pero no hubo fiesta, ni pastel, tampoco un lindo vestido, solo impotencia y desesperación marcaron esa fecha. Sus suplicas y juramentos fueron en vano, su tía Irene no quiso creerle lo que había sucedido esa terrible noche.

Los balidos de las cabras interrumpieron sus pensamientos, Helen abrió el portón y agitó la rama en su mano, dócilmente los animales entraron al corral, ella cerró el portón y las contó, había veintitrés cabezas, faltaba una y era Clarisa, la única del rebaño con la cara pintada.

Otra preocupación invadió su ya maltrecho espíritu. Los vecinos habían comentado la desaparición de varios animales en los últimos días, culpaban de las desapariciones a una bestia que merodeaba por el pantano.

Helen buscó por los sitios cercanos, recorrió toda la orilla del pantano, pero Clarisa no aparecía, al caer la noche no tuvo más remedio que detener la búsqueda y regresar.

Ya había decidido no comentarle a su tía la desaparición de su cabra favorita. Eso sería aumentar la cólera que demostró en la mañana, cuando acusó a su sobrina de mentirosa y defendió la supuesta dignidad de su esposo.

Helen pensó en continuar la búsqueda por la mañana, no quiso entrar a la casa, prefirió seguir hasta el granero, y se tendió sobre una pila de paja, en su mente revivió lo ocurrido la noche anterior, trató de espantar el terrible recuerdo evocando la imagen de sus padres, pero era imposible, ella no llegó a conocerlos, era una recién nacida cuando ellos fallecieron.

Cuando casi lograba quedarse dormida, escuchó el sonido de cascos acercándose, se puso de pié de un solo salto, su corazón se aceleró bruscamente cuando el caballo se detuvo frente al granero. El jinete bajó del caballo y entró, el pánico se apoderó de Helen, era Rubén, el esposo de su tía Irene.

El hombre se acercó. Helen sintió lo mismo que la noche anterior, otra vez el insoportable tufo de aguardiente y esa mirada lujuriosa recorriendo su cuerpo. El hombre se abalanzó sobre ella, Helen logró apartarse y salir corriendo, mientras Rubén daba varios traspiés para terminar de bruces en el suelo.

Helen siguió corriendo, no se detuvo hasta llegar a la orilla del pantano. Trató de recobrar la respiración, pero no había tiempo, podía escuchar el galope del caballo y ver la luz de la linterna acercándose hacia ella.

Helen entró al pantano, el agua le llegaba hasta la cintura, sintió una sensación extraña cuando sus pies tocaron el fondo y se hundieron en el espeso lodo. Se siguió adentrando, la suave luz de la luna dejaba ver figuras fantasmagóricas por todos lados, enormes cabezas con pelos puntiagudos emergían del agua, amenazantes brazos parecían cobrar vida en una maraña de manos retorcidas.

El caballo se detuvo en la orilla, Helen se ocultó detrás de un montón de juncos, la luz de la linterna se movía de un lado a otro por encima del agua. Algo se movió debajo el agua, Helen sintió un roce en la pierna, se le escapó un grito de susto y salió de su escondite, quedando expuesta a la luz de la linterna.

Rubén arrió su montura, el caballo entró al agua y avanzó hacia Helen, ella trataba de correr, pero el fondo fangoso se lo impedía.

Rubén llegó hasta ella, se inclinó sobre el caballo y trató agarrarla. De repente, algo emergió del agua, era una bestia enorme, se elevó por encima del caballo abriendo sus poderosas fauces, atrapó a Rubén por la cintura y lo arrancó de la silla, El caballo huyó despavorido, los gritos de Rubén se ahogaron rápidamente, se escuchó el tenebroso chapoteo de la bestia masticando y luego vino un silencio absoluto.

Helen salió del agua y se dirigió a la casa, por la mañana le notificaría a su tía la desaparición de Clarisa, su cabra favorita, a lo mejor no se enojaría tanto, estaría ocupada averiguando el paradero de su digno marido.

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English


The swamp Beast


The sun languished on the horizon, Helen ran her apron over her face trying to dry her tears, crossed the yard and headed towards the corral. The day before she had turned fifteen, but there was no party, no cake, no pretty dress, only helplessness and despair marked that date. Her pleas and prayers were in vain, her aunt Irene did not want to believe her what had happened that terrible night.

The bawling of the goats interrupted her thoughts, Helen opened the gate and waved the twig in her hand, docilely the animals entered the corral, she closed the gate and counted them, there were twenty-three heads, one was missing and it was Clarisa, the only one of the herd with a painted face.

Another concern invaded her already battered spirit. The neighbors had commented on the disappearance of several animals in the last few days, blaming the disappearances on a beast that roamed the swamp.

Helen searched the nearby places, she went all along the shore of the swamp, but Clarisa did not appear, when night fell she had no choice but to stop the search and return.

She had already decided not to tell her aunt about the disappearance of her favorite goat. That would be adding to the anger she had shown in the morning, when she accused her niece of being a liar and defended her husband's supposed dignity.

Helen thought about continuing the search in the morning, she did not want to enter the house, she preferred to continue to the barn, and lay down on a pile of straw, in her mind she relived what happened the night before, she tried to scare away the terrible memory evoking the image of her parents, but it was impossible, she did not get to know them, she was a newborn when they died.

When she almost managed to fall asleep, she heard the sound of hooves approaching, she jumped to her feet, her heart accelerated abruptly when the horse stopped in front of the barn. The rider got off the horse and entered, panic gripped Helen, it was Ruben, her Aunt Irene's husband.

The man approached. Helen felt the same as the night before, again the unbearable stench of brandy and that lustful look coursing through her body. The man lunged at her, Helen managed to pull away and run away, while Ruben stumbled several times to end up face first on the ground.

Helen kept running, not stopping until she reached the edge of the swamp. She tried to catch her breath, but there was no time, she could hear the gallop of the horse and see the light of the lantern coming towards her.

Helen entered the swamp, the water was up to her waist, she felt a strange sensation as her feet touched the bottom and sank into the thick mud. She kept going deeper, the soft moonlight let ghostly figures be seen everywhere, huge heads with spiky hairs emerged from the water, menacing arms seemed to come to life in a tangle of writhing hands.

The horse stopped on the shore, Helen hid behind a pile of reeds, the flashlight flickered back and forth over the water. Something moved under the water, Helen felt a brush on her leg, a startled cry escaped her and she came out of hiding, exposed to the light of the lantern.

Ruben reared his mount, the horse entered the water and advanced towards Helen, she tried to run, but the muddy bottom prevented her from doing so.

Ruben reached her, leaned over the horse and tried to grab her. Suddenly, something emerged from the water, it was a huge beast, it towered over the horse opening its powerful jaws, it caught Ruben by the waist and ripped him out of the saddle, The horse fled in terror, Ruben's screams were quickly drowned out, the shadowy splash of the beast chewing was heard and then came absolute silence.

Helen got out of the water and headed for home, in the morning she would notify her aunt of the disappearance of Clarisa, her favorite goat, maybe she wouldn't be so angry, she would be busy finding out the whereabouts of her worthy husband.



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Translated with www.DeepL.com/Translator (free version)

Imágenes de pixabay.



Agradezco a @hispaliterario por la promoción de esta fantástica oportunidad, e invito a @devania y @gabmr a participar en esta iniciativa




Gracias por leer.

¡Hasta la próxima!



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