Una pareja de tres: Marley y yo (Mi crítica) [Esp/Ing]

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En esta ocasión, les traigo la reseña de la película Marley y yo. Los amantes de los animales estarán muy complacidos, el protagonista es un labrador muy hermoso. Este can es un poco inusual: es muy travieso, posee una energía irrefrenable y padece de algunas fobias. Además, es una fuerza destructiva enorme, rompe todo a su paso, lo cual resulta muy estresante para sus dueños porque convierte la casa en una zona de desastre. Es muy conmovedora y me sentí identificada con esa mascota, tengo una que se comporta exactamente igual. Tener un perro es una responsabilidad bastante grande que requiere compromiso, dedicación y esfuerzo.

Mi pequeño perro era ideal para este casting, Marley reprueba la escuela de obediencia, araña las paredes, muerde el sofá, tira la papelera, tal cual como Apolo, mi mascota. No voy a negar que esto resulta frustrante porque siempre encontramos un desorden, por ello el cachorro no puede estar sin supervisión. Hemos intentado domesticarlo para que se porte mejor, pero sin resultados loables.

La cinta está basada en el bestseller de título homónimo de John Grogan, el cual muestra las anécdotas personales de su autor. El argumento trata de una pareja recién casada que debe mudarse de Michigan a Palm Beach por asuntos de trabajo, ambos son periodistas; ella es columnista y él reportero. El drama familiar se manifiesta en la posibilidad de crecer como familia, pues el esposo no se siente preparado para ello, para ir practicando, adoptan a un perro. Luego, descubren que es hiperactivo pero encantador, deciden llamarlo Marley, el cual se convierte en el compañero por más de una década de este matrimonio, comparte con ellos los buenos y malos momentos.

Sin duda, es mucho más que una película de una mascota. Hay algunas representaciones serias que te atrapan y te hacen reflexionar sobre los problemas familiares. La pareja pasa por diferentes situaciones: la mudanza, un embarazo frustrado, el nacimiento de los hijos, cambios laborales, entre otros, lo cual genera cierta fricción y un ambiente hostil, sin embargo, poseen la voluntad de solucionar los conflictos y así fortalecer la unión.

On this occasion, I bring you the review of the movie Marley and I. Animal lovers will be very pleased, the protagonist is a very beautiful Labrador. This dog is a bit unusual: he is very mischievous, has unstoppable energy and suffers from some phobias. In addition, it is a huge destructive force, it breaks everything in its path, which is very stressful for its owners because it turns the house into a disaster area. It is very moving and I felt identified with that pet, I have one that behaves exactly the same. Owning a dog is a pretty big responsibility that requires commitment, dedication and effort.

My little dog was ideal for this casting, Marley fails obedience school, scratches the walls, bites the sofa, throws the trash can, among many other things, just like Apollo, my pet. I will not deny that this is frustrating because we always find a mess, so the puppy cannot be left unattended. We have tried to tame him to make him behave better, but without praiseworthy results.

The film is based on the bestseller of the same name by John Grogan, which shows the personal anecdotes of its author. The argument is about a newly married couple who must move from Michigan to Palm Beach for work reasons, both are journalists; she is a columnist and he is a reporter. The family drama is manifested in the possibility of growing as a family, because the husband does not feel prepared for it, to practice, they adopt a dog. Later, they discover that he is hyperactive but charming, they decide to call him Marley, who becomes their partner for more than a decade of this marriage, he shares with them the good and bad times.

It is certainly much more than a pet movie. There are some serious portrayals that grab you and make you reflect on family problems. The couple goes through different situations: moving, a frustrated pregnancy, the birth of children, job changes, among others, which generates some friction and a hostile environment, however, they have the will to resolve conflicts and thus strengthen the union.

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Si bien es cierto que ya en el cine hemos conocido a Lassie, Rintintín, Benji, Beethoven y tantos otros. Esta película te hace mover la fibra más sensible, no voy a decir que es perfecta, no obstante, es una adaptación disfrutable por toda la familia. El film nos recuerda que el perro es un amigo fiel y su amor es incondicional, este no distingue de raza ni sabe de condiciones económicas. Si lo amas, él te demostrará lo mismo.

En la cinta hay un equilibrio entre el humor y el drama. Sin embargo, lo segundo se alza como ganador, porque la emoción se palpa a flor de piel. Debo confesar que movió mi sensibilidad, pues me hizo derramar algunas lágrimas. El guion de los escritores Scott Frank y Don Roos es creíble y muy conmovedor. David Hankel hace un trabajo maravilloso dirigiéndola, las escenas son muy realistas y se logra el objetivo: la empatía.

Owen Wilson y Jennifer Aniston dan vida a John y Jennie Grogan, en pantalla se muestra una gran química. Me parece que estas actuaciones están a la altura y calzan muy bien con las características de los personajes que les han encomendado. Estos dos intérpretes se sienten cómodos, pues han realizado varias comedias románticas, cultivando una excelente trayectoria.

La película nos esboza el importante valor de la familia. Tenemos la potestad de decidir en qué momento tener hijos. En el caso del matrimonio del largometraje, se pone en pausa esta meta, pues colocan el crecimiento profesional como prioridad. El progreso económico se convierte en un símbolo de superación. Lo cual considero que está muy bien, ya que los logros en el campo laboral nos complementan.

Although it is true that we have already met Lassie, Rintintin, Benji, Beethoven and many others in the cinema. This movie makes you move the most sensitive fiber, I am not going to say that it is perfect, however, it is an enjoyable adaptation for the whole family. The film reminds us that the dog is a faithful friend and his love is unconditional, he does not distinguish between races and does not know about economic conditions. If you love him, he will show you the same.

There is a balance between humor and drama in the film. However, the second rises as the winner, because the emotion is palpable to the surface. I must confess that it moved my sensitivity, because it made me shed some tears. The script from writers Scott Frank and Don Roos is believable and very moving. David Hankel does a wonderful job directing it, the scenes are very realistic and the point is achieved: empathy.

Owen Wilson and Jennifer Aniston play John and Jennie Grogan, with great chemistry on screen. It seems to me that these performances are up to the task and fit very well with the characteristics of the characters that have been entrusted to them. These two interpreters feel comfortable, since they have made several romantic comedies, cultivating an excellent career.

The film outlines the important value of the family. We have the power to decide when to have children. In the case of the marriage of the feature film, this goal is put on hold, as they place professional growth as a priority. Economic progress becomes a symbol of improvement. Which I think is very good, since the achievements in the labor field complement us.

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También voy a colocar el foco en un suceso lamentable: la pérdida de un bebé, a pesar de lo traumático del evento, el mensaje que nos deja es que no debemos rendirnos porque habrá una nueva oportunidad. Este tema me trastoca, pues pasé por eso y siento que estoy en proceso de recuperación. La vida nos pone pruebas, unas más difíciles que otras, solo para demostrar de qué estamos hechos y cuán resistentes somos. Así recuerdo esa canción del Dúo dinámico que se convirtió en un himno para sobrellevar las consecuencias de la pandemia:

Y aunque los vientos de la vida soplen fuerte,
soy como el junco que se dobla,
pero siempre sigue en pie.
Resistiré, para seguir viviendo.
Soportaré los golpes y jamás me rendiré,
y aunque los sueños se me rompan en pedazos
Resistiré, resistiré.

Una invitación necesaria en estos tiempos convulsos. Sigo creyendo en Dios y me aferro a la idea de que todo tiene una razón de ser, ya que tenemos una misión que cumplir. A veces, los recuerdos me invaden, entonces la nostalgia y la tristeza me arropan, pero sigo en pie con ganas de superarme y poner en marcha los proyectos que se edifican en mi mente. Me propongo ser constante para ir logrando los objetivos que me planteo.

Pese que la cinta puede llegar a insinuar que el cachorro es remplazable. Ninguno lo es, cada ser vivo es único y maravilloso. He tenido dos perros anteriormente: Jerry y Max y aunque ya no estén físicamente, siempre tendrán un lugar muy especial en mi corazón. Estoy convencida de que cada experiencia que vivimos nos ayuda a no repetir los errores que cometemos y a tener otra perspectiva. Este film me hizo ser consciente de que debo cultivar mi paciencia y así entender a mi perro. Las muestras de cariño son esenciales para crear un vínculo.

En defnitiva, Marley y yo es una película humana y sencilla. Nos muestra la evolución de una pareja que pasan por muchas transiciones para consolidar su relación. Marley es un integrante más de esta familia. Se puede decir que su ritmo es lento, pero funciona bien dentro de este contexto. La película resalta el amor que existe entre los humanos y sus mascotas. No tengo dudas que el perro llegó a sus vidas para convertirlos en mejores personas. Igual que Apolo en la mía.

I am also going to focus on an unfortunate event: the loss of a baby, despite the traumatic event, the message it leaves us is that we should not give up because there will be a new opportunity. This topic upsets me, because I went through it and I feel that I am in the process of recovery. Life gives us tests, some more difficult than others, just to show what we are made of and how resistant we are. This is how I remember that song by the dynamic duo that became an anthem to cope with the consequences of the pandemic:

And although the winds of life blow strong,
I am like the reed that bends,
but it always stands.
I will resist, to continue living.
I will bear the blows and I will never give up,
and even if my dreams break into pieces
I will resist, I will resist.

A necessary invitation in these convulsive times. I continue to believe in God and I cling to the idea that everything has a reason for being, since we have a mission to accomplish. Sometimes, memories invade me, then nostalgia and sadness surround me, but I am still standing with the desire to improve myself and start the projects that are built in my mind. I intend to be constant to achieve the goals I set for myself.

Although the tape can even hint that the puppy is replaceable. None is, each living being is unique and wonderful. I have had two dogs before: Jerry and Max and although they are no longer physically, they will always have a very special place in my heart. I am convinced that every experience we live helps us not to repeat the mistakes we make and to have another perspective. This film made me aware that I must cultivate my patience and thus understand my dog. Shows of affection are essential to create a bond.

In short, Marley and I is a simple, humane film. It shows us the evolution of a couple who go through many transitions to consolidate their relationship. Marley is one more member of this family. It can be said that its rhythm is slow, but it works well within this context. The film highlights the love that exists between humans and their pets. I have no doubt that the dog came into their lives to make them better people. Just like Apollo in mine.

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