El otero de los Zorros



Era una antigua casa de labor junto al Guadiana, en su orilla izquierda. Quedaba frente a uno de los pocos molinos de agua que resistía al tiempo, allá donde el agua remansaba antes de unirse con el Gigüela y rebosar. Mucho antes de desecaciones y sequías. Estaba abandonada, casi desmantelada hasta que el viejo artista se mudó allí y montó allí su taller. Dedicó sus sus últimos días a restaurar aquella casa.

Delante de ella, hacia el camino, ese que lleva al castillo viejo de Calatrava, se alzaba el otero de los zorros. Aunque lo cubría una pradera en su mayor parte, en su zona de umbría se ocultaban varias guaridas, entre marañas de arbustos, donde criaban las raposas.


Algunos detalles de la acuarela







firmasteemit.png

H2
H3
H4
3 columns
2 columns
1 column
Join the conversation now