[ESP-ENG] EL VIAJE DE HÉCTOR


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Foto de Dan Cristian Pădureț en Unsplash


La moda muere joven.

Fashion dies young.


— Jean Cocteau


E S P A Ñ O L

EL VIAJE DE HÉCTOR

Fue a través de una grieta, o, mejor dicho: un portal, algo que me llevó a otro mundo algo parecido al nuestro, pero con aspectos extraños y abstractos, y animales que no se asemejaban ni por poco a los de este plano. Todo era diferente, incluso el tiempo transcurría de una manera que en su momento no pude explicar, solo después de volver a mi mundo lo comprendí.

Hablaba con mi hermano gemelo, Adolfo, también científico como yo. Él era doctor en neurociencia y yo en física cuántica. Trataba de invitarme a una cena durante mi estadía en la ciudad de Caracas, pero estaba tan atiborrado de trabajos que ni siquiera salía a ver la luz del sol. Mis pizarras estaban repletas de fórmulas y teorías, cada una más complicada que la anterior. No me daba tiempo de resolverlas o por lo menos llegar a un punto sin retorno. Me había metido en esta nueva teoría del tiempo y los espacios transdimensionales, pero para corroborarlo, sabía que mis argumentos no serían suficientes.

Finalmente tomé un descanso y respondí los mensajes de Adolfo. Me sentía muy cansado mentalmente, pero tomé el teléfono y comencé a escribirle.

—Hola, hermano, disculpa que no te haya respondido, pero en verdad estoy en un rollo aquí.

—Tú siempre de monomaníaco —me respondió a los pocos minutos—, deberías tomarte un descanso esta noche. Vas a estar pocas semanas aquí en Venezuela y ni siquiera te he podido ver. ¿No quieres conocer a tu sobrina?

La verdad no quería. Estaba más apegado a mi trabajo que a mi familia, pero no quería ofender a mi hermano.

—Sí, claro —respondí—, ¿qué tal si cenamos esta noche, te parece? Escojan ustedes el lugar y estaré allí a la hora que indiquen.

—¡Me parece bien! Ya te mando la ubicación.

Tenía que volver a recuperar la confianza con mi hermano, hemos estado muy alejados desde que me mudé a Francia. La verdad, la razón por la que volví a Caracas, fue para encontrar el punto exacto de un portal cuántico, ubicado en la parte Este de la ciudad. Si mis teorías son ciertas, esa entrada se abriría en cualquier lugar de esta zona, otorgando la oportunidad de traspasar a otras dimensiones.

No tenía idea si todo lo que hacía valía la pena, pues mis argumentos todavía no han sido corroborados, pero creo en ellos fielmente y estaba seguro que ocurriría muy pronto; quizás dentro de unos minutos o un día, según mis investigaciones. Me concentré en buscar el origen, utilizando mi artefacto de resonancia cuántica; el cual tomé prestado del laboratorio de un colega. Esa noche debía apagarlo, pues tenía que alistarme para cenar con mi hermano, mi cuñada y mi sobrina. Cuando estuve a punto de hacerlo, un sonido estruendoso empezó a manifestarse. Según el radar, la actividad provenía dentro de un edificio a varios kilómetros de mi ubicación. Tomé captura rápidamente para llegar a ese lugar, y luego me encaminé a él con toda la celeridad posible.

Afortunadamente, no estaba tan lejos, podía irme caminando sin ningún problema y volver para darme una ducha y estar a tiempo para la cena. El lugar era un edificio abandonado, las paredes tenían agujeros que daban fácil acceso hacia el interior. Precavido, me adentré con cuidado, pues podría haber un habitante inesperado y peligroso. Alcé el artefacto y este empezaba a vibrar muy fuerte. Claramente la energía se concentraba más en el siguiente piso.

Me dirigí allí, subiendo unas escaleras sin barandas o sujetadores. Un resplandor comenzó a llamar mi atención; era como una luz desconocida, enorme y brillante. Me acerqué más para tratar de examinarla, sin embargo, la energía comenzó a jalarme y absorberme por completo. Sentí vértigo y una serie de imágenes abstractas nublaron mi cabeza, hasta que todo quedó estático de nuevo. Un poco desorientado miré a mi alrededor. Todo el ambiente era diferente, era como estar… observando a través de un microscopio.

La forma de las montañas, al igual que de los objetos se distorsionaban. Las cosas inanimadas se movían, como si algo las arrastrara. Un viento que se manifestaba como líneas negras, golpeaba con ráfagas haciendo el ambiente más turbio. Animales cuadrúpedos empezaron a salir de todas las direcciones, devorando hambrientos una espesa sustancia que brotaba del suelo blanco.

Estaba impresionado sin articular palabras, lo único que hice fue moverme hacia otra parte. Caminé varios minutos hasta que vi otro portal. No sabía lo que pasaría si lo cruzaba, pero lo hice, pues sentía una gran jaqueca por estar en ese sitio.

De nuevo las imágenes abstractas y el vértigo, y luego de que todo quedara inerte, volví de nuevo a mi dimensión. No dejaba de temblar y el portal que me trajo había desaparecido. Me hice muchas preguntas, sin embargo, todas fueron reemplazadas por otras más que casi hacen que mi mente explotara. En el lugar donde me encontraba, había periódicos y carteles con mi imagen. Tomé un artículo que hablaba sobre mi desaparición hace más de veinte años.

No lo entendí, hasta que finalmente lo vi con mis propios ojos. En la puerta de la sala, había un hombre mirándome con ojos desorbitados. Lo miré fijamente y me di cuenta era Adolfo, mi hermano. Se veía más viejo, mientras que yo aún permanecía joven. Me di cuenta que el tiempo en aquella dimensión transcurría muy lento, retrasando mi envejecimiento mientras estaba allí. Adolfo se acercó a mí, me tocó pensando que era una ilusión, y luego me dio un fuerte abrazo, aliviado de que yo aún seguía con vida.

FIN

E N G L I S H

HECTOR'S JOURNEY

It was through a crack, or rather: a portal, something that took me to another world somewhat similar to ours, but with strange and abstract aspects, and animals that did not resemble even a little to those of this plane. Everything was different, even time passed in a way that at the time I could not explain, only after returning to my world did I understand it.

I was talking to my twin brother, Adolfo, also a scientist like me. He was a doctor in neuroscience and I in quantum physics. He would try to invite me to dinner during my stay in the city of Caracas, but I was so swamped with work that I wouldn't even go out to see the sunlight. My blackboards were full of formulas and theories, each one more complicated than the last. I didn't have time to solve them or at least get to a point of no return. I had gotten into this new theory of transdimensional time and spaces, but to corroborate it, I knew my arguments would not be enough.

I finally took a break and answered Adolfo's messages. I felt very tired mentally, but I picked up the phone and began to write him.

-Hello, brother, I'm sorry I didn't answer you, but I'm really on a roll here.

-You're always a monomaniac," he replied a few minutes later, "you should take a break tonight. You're only going to be here in Venezuela for a few weeks and I haven't even been able to see you. Don't you want to meet your niece?

I really didn't want to. I was more attached to my work than to my family, but I didn't want to offend my brother.

-Yes, sure," I answered, "how about dinner tonight, do you think? You choose the place and I'll be there at the time you indicate.

-That's fine with me! I'll send you the location.

I had to regain trust with my brother, we have been far apart since I moved to France. The truth is, the reason I came back to Caracas was to find the exact point of a quantum portal, located in the eastern part of the city. If my theories are true, that entrance would open anywhere in this area, giving the opportunity to cross over to other dimensions.

I had no idea if everything I was doing was worth it, as my arguments have not yet been corroborated, but I believe in them faithfully and I was sure it would happen very soon; maybe in a few minutes or a day, according to my research. I concentrated on searching for the origin, using my quantum resonance device; which I borrowed from a colleague's laboratory. That night I had to turn it off, as I had to get ready for dinner with my brother, sister-in-law and niece. As I was about to do so, a rumbling sound began to manifest itself. According to the radar, the activity was coming from inside a building several kilometers away from my location. I took a quick catch to get to that location, and then made my way to it as quickly as I could.

Fortunately, it was not so far away, I could walk there without any problem and come back to take a shower and be in time for dinner. The place was an abandoned building, the walls had holes that gave easy access to the inside. Cautious, I entered carefully, as there could be an unexpected and dangerous inhabitant. I raised the artifact and it began to vibrate very strongly. Clearly the energy was more concentrated on the next floor.

I headed there, up a flight of stairs with no handrails or fasteners. A glow began to catch my attention; it was like an unfamiliar light, huge and bright. I moved closer to try to examine it, however, the energy began to pull me in and absorb me completely. I felt dizzy and a series of abstract images clouded my head, until everything was static again. A little disoriented I looked around me. The whole environment was different, it was like being... observing through a microscope.

The shape of mountains and objects were distorted. Inanimate things were moving, as if something was dragging them. A wind, which manifested itself as black lines, was blowing in gusts, making the atmosphere murkier. Four-footed animals began to emerge from all directions, hungrily devouring a thick substance that was oozing from the white ground.

I was speechless in awe, all I did was move elsewhere. I walked for several minutes until I saw another portal. I did not know what would happen if I crossed it, but I did, as I felt a great headache for being in that place.

Again the abstract images and the vertigo, and after everything became inert, I went back to my dimension. I kept shaking and the portal that brought me back had disappeared. I asked myself many questions, however, they were all replaced by others that almost made my mind explode. In the place where I was, there were newspapers and posters with my image. I picked up an article that talked about my disappearance more than twenty years ago.

I didn't understand it, until I finally saw it with my own eyes. At the door of the room, there was a man staring at me with wild eyes. I stared at him and realized it was Adolfo, my brother. He looked older, while I still looked young. I realized that time in that dimension was passing very slowly, slowing down my aging while I was there. Adolfo approached me, touched me thinking it was an illusion, and then gave me a tight hug, relieved that I was still alive.

THE END

Escrito por @universoperdido. 6 de Julio del 2022

Written by @universoperdido. July 6, 2022

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