Tú puedes ser la mejor medicina // You can be the best medicine // LoH Contest #100

Hola, querido hiver.
Este post es mi participación para el concurso semanal de la comunidad Ladies of Hive. Por diversas circunstancias solo he publicado una vez en ella y no quería faltar en su edición número 100. ¡Felicidades a todas las damas de Hive!

Si tú también quieres participar, aquí te dejo el enlace de la convocatoria. Aprovecho para invitar a @lormez16 a que se una a nosotras.

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Pregunta a responder

He elegido el primero de los interrogantes propuestos, que dice así:
1️⃣ ¿Sabes cómo ser un defensor eficaz de tu ser querido o amigo cuando se enfrenta a un problema de salud mental? ¿Sabes cómo responder, a quién dirigirte para pedir ayuda? ¿Te has enfrentado alguna vez a un reto de este tipo?

En lugar de contestar directamente cada pregunta, he hecho memoria y voy a contarte una experiencia que me marcó, tanto por estar involucrada emocionalmente como por mi juventud en esos momentos. Existen sucesos en nuestras vidas que se nos quedan grabados, este es uno de esos.


María hace cosas raras

La historia se remonta a mis años de universitaria. La protagonista es la que entonces consideraba una de mis mejores amigas. La llamaremos María, aunque su nombre real es otro. Una chica dulce, amable y alegre, con una profunda empatía y voluntad de servicio a los demás. Inteligente y abierta, era la líder de nuestro grupito.

En el último curso de la carrera María comenzó a tener conductas extrañas. El que entonces era su novio terminó la relación y ella no lo asimiló bien. Estuvo durante semanas muy depresiva, su conducta no era proporcional al par de meses que habían sido novios. Temíamos que se quedase enganchada a su despecho.

Pasados unos de meses, sin que ocurriese nada reseñable, su actitud pasó al extremo contrario. Empezó a despreciarnos a su grupo de amigas. Cualquier cosa que hiciéramos nos criticaba de forma cruel, directa y en público, pavoneándose y diciendo que ella era la mejor en todo: la más lista, la más maja, la más guapa. Era extraño, ella no era así.


La situación iba de mal en peor

Con el paso de los días, se mostraba cada vez más agitada. Estaba como nerviosa de forma permanente, no podía parar quieta. Manifestaba una verborrea que no había forma de parar, todas las ideas que le pasaban por la cabeza las expresaba en voz alta, sin filtro de ningún tipo. Esto trajo consigo problemas, pues ya no era algo que hiciera solo con nosotras, su grupo de confianza. Lo hacía con todos los compañeros de clase, fueran quienes fueran.

Algunos compañeros comenzaron a reírse de ella. Esto es algo que hoy sigo sin comprender. Estudiábamos para ser terapeutas, para tratar a personas con enfermedad o discapacidad, incluidas las mentales. Era claro que a María le pasaba algo y que empezaba a necesitar ayuda. Sus amigas la defendimos cuanto pudimos.

Llegó el momento de hacer las prácticas externas. Siempre me tocaba con María, gracias a que nuestros apellidos eran correlativos en la lista de alumnos. Era un turno de mes y medio de estancia en una asociación de familiares y afectados por la enfermedad de Alzheimer. Se trataba de un centro de día pequeñito, en el que los pacientes acudían desde sus casas y pasaban allí la mañana realizando actividades de estimulación cognitiva.

Los primeros días María continuaba con su nerviosismo, pero supongo que la novedad del lugar la descolocó un poco y parecía que se tranquilizaba. Pero a la semana o diez días, su agitación aumentó con mayor grado que antes. No dejaba de hablar y desconcentraba a los abuelitos, pero lo peor fue un día en que cogió un libro, vio en él algo que le pareció interesante, y sin pensarlo arrancó las hojas y se las metió en el bolsillo.

En ese momento me di cuenta de que mi amiga estaba mucho peor de lo que pensaba. Aquello era grave. María jamás habría tenido una conducta como aquella. Hablé con ella. Era consciente de que no había hecho bien pero dijo que no podía evitarlo, que su cabeza pensaba y ella ejecutaba, que no sabía lo que le dominaba. Hablé también con nuestra tutora, expresándole cómo era ella en realidad y transmitiéndole mi preocupación por lo que le estaba pasando.


La respuesta a nuestras preguntas

La tutora se puso en contacto con su familia y María fue retirada de las prácticas. Sus padres la llevaron al médico y cuando fue derivada al psiquiatra, en unos meses, supimos que sufría de un trastorno bipolar.

No pudo terminar el curso a la vez que el resto de la clase. En las enfermedades mentales cuesta dar con la medicación adecuada a cada persona. Por suerte, su tratamiento empezó a dar efectos positivos en un plazo razonable y en el siguiente año María obtuvo su título. No ha trabajado nunca de lo que estudiamos, pero después estudió para ser auxiliar de enfermería y lleva años trabajando como tal.

En los siguientes años conservamos la amistad, aunque como es habitual, nuestros caminos fueron separándose sin apenas darnos cuenta hasta que pasaron años sin saber una de la otra. Gracias a Facebook conectamos de nuevo y sé que está bien, estable a pesar de haber perdido a su madre, lo que prueba que está fuerte. Disfruta de su novio, su trabajo y su casa. Se siente feliz.


Para concluir

Ahora ya sabes que mi respuesta a las preguntas de la iniciativa. Te las recuerdo:
1️⃣ ¿Sabes cómo ser un defensor eficaz de tu ser querido o amigo cuando se enfrenta a un problema de salud mental? ¿Sabe cómo responder, a quién dirigirse para pedir ayuda? ¿Te has enfrentado alguna vez a un reto de este tipo?
En mi caso es un triple sí.

Si en algún momento detectas que una persona cercana a ti empieza a tener una conducta que no es habitual en ella, no dudes en poner en aviso a sus familiares o contactos más cercanos. Si es un caso como el de mi amiga y yo, acude al responsable del lugar en el que estéis. Estarás adelantando un tiempo precioso, sobre todo para algunos diagnósticos.

En cuanto a tu actitud con la persona afectada, sé paciente, comprensivo y por encima de todo, escúchale. Trátale con cariño, es una de las mejores medicinas.


Aviso: Todo lo publicado en este post es de mi autoría, excepto los elementos en los que doy crédito a su/s autor/es. Por tanto, en caso de plagio o difusión sin mi permiso, ejerceré mis derechos de autor si así lo estimo oportuno.
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ENGLISH VERSION

Hello, dear hiver.
This post is my entry for the weekly Ladies of Hive community contest. Due to various circumstances I've only posted once and I didn't want to miss out on the 100th edition. Congratulations to all the ladies of Hive!

If you also want to participate, here's the link to the call for entries. I'd like to take this opportunity to invite @lormez16 to join us.


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Question to answer

I have chosen the first of the proposed questions, which goes like this:
1️⃣ Do you know how to be an effective advocate for your beloved one or friend when they’re dealing with a mental health issue? Do you know how to respond, whom to contact for help? Have you ever been faced such a challenge?

Instead of answering each question directly, I'm going to look back and tell you about an experience that marked me, both because I was emotionally involved and because of my youth at the time. There are events in our lives that stick with us, and this is one of them.


Maria does strange things

The story goes back to my college years. The protagonist is what I then considered one of my best friends. We'll call her Maria, although her real name is different. A sweet, kind and cheerful girl, with a deep empathy and willingness to serve others. Intelligent and open-minded, she was the leader of our little group.

In the last year of her studies Maria started to behave strangely. Her then boyfriend broke up with her and she did not take it well. She was very depressed for weeks, her behaviour was not commensurate with the couple of months they had been dating. We feared that she would get hooked on her spite.

After a few months, without anything remarkable happening, her attitude went to the opposite extreme. She began to despise us, her group of friends. Whatever we did, she criticised us cruelly, directly and in public, strutting around and saying that she was the best at everything: the smartest, the nicest, the prettiest. It was strange, she wasn't like that.


The situation was going from bad to worse

As the days went by, she became more and more agitated. She was constantly on edge, she couldn't stand still. There was no way to stop her from being verbose, all the ideas that came into her head were expressed out loud, without any kind of filter whatsoever. This brought with it problems, as it was no longer something she did only with us, her trusted group. She did it with all her classmates, whoever they were.

Some classmates started to laugh at her. This is something I still don't understand today. We were studying to be therapists, to treat people with illnesses or disabilities, including mental illnesses. It was clear that there was something wrong with Maria and that she was starting to need help. Her friends defended her as much as we could.

The time came for me to do my externship. It was always my turn with María, thanks to the fact that our surnames were correlative on the list of students. It was a one-and-a-half month placement in an association for relatives and those affected by Alzheimer's disease. It was a small day centre, where patients came from home and spent the mornings doing cognitive stimulation activities.

For the first few days Maria continued to be nervous, but I guess the novelty of the place threw her off a bit and she seemed to calm down. But after a week or ten days, her agitation increased to a greater degree than before. She wouldn't stop talking and kept the grandparents off balance, but the worst was one day when she picked up a book, saw something in it that she thought was interesting, and without thinking she tore out the pages and put them in her pocket.

At that moment I realised that my friend was much worse off than I thought. It was serious. Maria would never have behaved like that. I talked to her. She was aware that she had done wrong but she said that she couldn't help it, that her head was thinking and she was doing, that she didn't know what was controlling her. I also spoke to our tutor, telling her what she was really like and conveying my concern about what was happening to her.


The answer to our questions

The tutor contacted her family and Maria was withdrawn from the internship. Her parents took her to the doctor and when she was referred to a psychiatrist, within a few months, we known that she was suffering from bipolar disorder.

She was unable to finish the course at the same time as the rest of the class. With mental illness, it is difficult to find the right medication for each person. Fortunately, her treatment started to show positive effects within a reasonable period of time and in the following year Maria got her degree. She has never worked in the field we studied, but later studied to become a nurse's aide and has been working as such for years.

Over the next few years we maintained our friendship, although as usual, our paths diverged without us realising it, until years went by without us hearing from each other. Thanks to Facebook we reconnected and I know that she is well, stable despite having lost her mother, which proves that she is strong. She enjoys her boyfriend, her job and her home. She feels happy.


To conclude

Now you know my answer to the initiative questions. I remind you of them:
1️⃣ Do you know how to be an effective advocate for your loved one or friend when faced with a mental health problem? Do you know how to respond, who to turn to for help? Have you ever faced such a challenge?
In my case it is a triple yes.

If at any point you detect that someone close to you starts to engage in behaviour that is unusual for them, don't hesitate to alert their family members or closest contacts. If it is a case like my friend and me, go to the person in charge of the place where you are. You will be gaining precious time, especially for some diagnoses.

As for your attitude towards the person concerned, be patient, understanding and above all, listen to them. Treat them with affection, it is one of the best medicines.


Notice: Everything published in this post is of my authorship, except for the elements in which I give credit to its author/s. Therefore, in case of plagiarism or dissemination without my permission, I will exercise my copyright if I deem it appropriate.
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