VITUPERIO


26_agib_libus.jpg


     Miguel de Cervantes Saavedra, en su libro Novelas ejemplares, publicado en 1613, incluye la novela El casamiento engañoso, donde pone en labios de su personaje doña Estefanía de Caicedo el siguiente parlamento:
     «La ropa blanca que tengo, que es mucha y muy buena, no se sacó de tiendas ni lenceros; estos pulgares y los de mis criadas la hilaron; y si pudiera tejerse en casa, se tejiera. Digo estas alabanzas mías porque no acarrean vituperio cuando es forzosa la necesidad de decirlas. Finalmente, quiero decir que yo busco marido que me ampare, me mande y me honre, y no galán que me sirva y me vitupere».

     La palabra vituperio aparece en el Diccionario de la lengua española para significar «Baldón u oprobio que se dice a alguien. Acción o circunstancia que causa afrenta o deshonra».

     Es decir, la inocente palabrita trae en su saco nada menos que el insulto, la ofensa, la injuria, el ultraje, la infamia...

     Pero... ¿de dónde salió esta palabra?

     Vituperio proviene del latín vituperium, del verbo vituperare, palabra latina que se forma con las voces vitium que significa vicio, y parare que significa preparar, equipar; aunque también pudiera ser vitium + pario, del verbo parir, parto.

     Vituperar, entonces, originariamente pudiera significar algo así como sacar, mostrar los vicios.

= = = 0 = = =

Texto e imagen de Tomás Jurado Zabala
Gracias por sus amables lecturas

H2
H3
H4
3 columns
2 columns
1 column
1 Comment